
En 1983 hubo un radical que ganó las elecciones difundiendo párrafos de la Constitución Nacional. Y no se equivocaba Raúl Alfonsín, era por ahí. Han transcurrido casi 45 años. También la UCR había dado otro presidente Arturo Umberto Illia. Y ahora los argentinos saben quiénes son los Menem, los Ubaldini, los Kirchner, los Massa, los Kicillof y los Moyano que aún siguen de moda. El médico pediatra doctor Miguel Lunghi (seis veces elegido) es el mejor intendente del país, pero hay radicales a los que les resulta «incómodo» y ni lo visitan sino que le arman listas opositoras . Hay mucha gente mal diagnósticada que no entiende que la política no es un negocio sino un servicio. Alfonsín, Illia y lunghi
Hay un sólo rumbo para sacar el país adelante y es la unión de los argentinos que entiendan que no se trata de magia, sino con eficiencia y sin corrupción. Son las normas del respeto y los valores que tienen que encolumnar a quienes no se identifican con una fuerza que alcance a ganar la primera vuelta, porque un balotaje lo gana cómodamente.
Muchos argentinos independientes y radicales que ya no quieren comprar los espejitos de colores de quienes han accedido al poder de la mano de Patricio Bullrich y a quienes como Guillermo Montenegro identifican al senador Maximiliano Abad «como su único socio político» y llevan a toda la Argentina a bordo del Titanic.
Es interesante escuchar a Pablo Juliano, oriundo de Necochea,que vuelve a llamar a las cosas por su nombre, a través de su cargo que ocupa tras ser elegido como diputado nacional en 2023.
Pablo Juliano llamó en la convención provincial de la UCR a «Construir algo distinto, porque si no pareciera que es todo un mismo cambalache, todos manoseados por un mismo lodo y no es así».
«Ha venido un montón de gente de muy lejos para tratar de manifestar, de dejar plasmado un rumbo y hoy nos llevamos una definición: está el radicalismo que no le quiere decir a la gente qué es lo que quiere hacer y estamos hoy acá presente para darles respuesta nosotros, a cada uno de nuestros afiliados, de nuestros vecinos, de nuestros presidentes de comité convencionales, de que vamos a ir a construir una alternativa en la provincia de Buenos Aires».
«Tan difícil es contestar esta pregunta, tan complejo puede ser que haya intendentes que se esfuerzan para que sus pueblos estén mejor, que haya legisladores comprometidos con temas concretos y puntuales».
«Acá están jugando a las escondidas de un partido que está lastimado, que no se puede comportar, que no se puede presentar ante la sociedad en un momento tan difícil, tan complejo puede ser esto, tanto le jode lo que fuimos y nuestra propia historia, que andan escondidos por ahí».
«Este espacio, de manera tímida, confió en la noción de unidad, confió en la idea de unidad, porque nos lo pedían ustedes, porque en los comités nos decían: «Déjense de embromar, ¿cómo vamos a ir interna?, si la gente no puede llegar a fin de mes».
«¿Cómo nosotros íbamos a hacer los que protagonizaran una rencilla política dentro de un partido que tenía un solo afiliado? El juez Ramos Padilla, un solo afiliado que decía qué hacía y qué no hacía el radicalismo».
«Hoy venimos a ponerle fin a eso también. Vayan y vuelvan a sus comités y díganles que hay un espacio distinto y que no nos tiemble el pulso ni la voz».
«¿Por qué esta cuestión avergonzada si en el otro lado la bandera que están flameando es la de llevar el sello al servicio de otro partido político? Y cuando la gente mira eso en la televisión dice: «Los radicales son todos iguales».
«Otra vez los radicales le prestan los votos, otra vez los radicales están haciendo maniobras en la legislatura o maniobras en el congreso para no defendernos».
«O no nos damos cuenta que en el año 2021, cuando salimos de la pandemia, en toda la zona centro del país, la sociedad se fue a volcar a las opciones radicales: fue a Santa Fe y votó a Losada, fue a Santa Fe y lo votó a Pullaro, fue a Córdoba y lo votó a Loredo, fue a Buenos Aires y lo votó a Lousteau. Y acá hicimos una primaria enorme que nos superó: 1.357.000 votos».
«Entonces, yo le digo a todos esos dirigentes que ahora están ahí apelmazados, que no pueden decir nada porque claro, claro, ¿cuál es el diseño? No, los intendentes los vamos a secuestrar, los van a meter adentro de un container y los van a ir a vender».
«Hagámonos respetar, por favor, les pido, porque no se puede hacer, no se puede defender a la gente si uno no tiene dignidad. Y hoy todos los que están acá presentes tienen dignidad».
«Los que fueron a interna en algunos pueblos, ya veo algunos amigos, fueron y juntaron votos; los que acordaron lo hicieron con este espíritu y esta convención, ¿va a decir algo de eso? No»
«Otra vez la ingeniería de que yo me pongo abajo, vos te pones arriba, somos 5 y no 6. No es eso un partido político».
«Entonces, yo creo que hoy los que están acá, los 70 convencionales, los intendentes que tienen la audacia y la valentía de estar y decir presente, también la lo difícil que es forjar un espacio y forjaron alternativa, porque enseguida te quieren colocar y categorizar y te quieren apretar y te dicen: «No vas a recibir fondos», y después los fondos los resuelve no sé qué tránsfuga acá en la esquina».
«Entonces, hay que construir una alternativa digna en la que nosotros podamos decir que nos fue bien o nos fue mal, pero somos dueños de nuestro propio destino».
«Los que estén acá y acompañen al Mendo y Borrasas en ese bloque, lo que van a estar haciendo es eso, no pataleando por un carguito. Van a estar representando la vocación de que hay dos radicalismos: los que no te pueden decir para dónde ir y los que estamos confiados de lo que tenemos que ir a construir».




