En una entrevista exclusiva el equipo periodístico de Propuesta Joven (Radio Éter), Walter Iribarren, delegado gremial del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) y referente de la agrupación «20 de Noviembre», analizó la compleja situación económica y laboral que atraviesa el sector. Salarios por debajo de la línea de pobreza, horas extras adeudadas, la tercerización de servicios y el delicado estado de la obra social fueron algunos de los ejes del diálogo.
Durante la entrevista, Iribarren se refirió al fuerte impacto inflacionario y al atraso acumulado en los haberes de los empleados comunales. Según detalló, el sector cerró el 2024 con una pérdida aproximada del 25% que aún no se ha logrado recuperar.
Al ser consultado sobre el poder adquisitivo actual frente a los datos del INDEC (que indicaron que una familia tipo necesitó más de un millón y medio de pesos en junio de 2026 para no ser pobre), el dirigente advirtió que los ingresos de los ingresantes con un módulo horario de 35 horas rondan los 800.000 pesos.
«Estamos hablando de un básico que, al aplicarle las deducciones correspondientes, nos ubica prácticamente no solo en los límites de la línea de pobreza, sino también rozando la indigencia», señaló.
Asimismo, cuestionó la modalidad de liquidación de las paritarias, en las que los porcentajes inflacionarios mensuales se difieren y se acumulan a varios meses vista: «El Departamento Ejecutivo se está ahorrando una cifra considerable con esa modalidad en perjuicio del trabajador», sentenció, agregando que esta situación financia a una gestión municipal que carece de respuestas reales.
Más allá de la discusión paritaria, el referente gremial hizo hincapié en el deterioro de las condiciones de trabajo y la falta de insumos, herramientas y vehículos adecuados en distintas dependencias municipales.
Un punto crítico denunciado fue la demora sistemática en el pago de las horas suplementarias que realiza el personal para cubrir áreas esenciales e impostergables, como guardias de salud, hogares de internación y servicios de seguridad durante fines de semana y feriados. Según Iribarren, el personal que atendió emergencias y asistió a sectores vulnerables durante el mes de abril aún espera fechas de cobro confirmadas, una práctica que vulnera los derechos laborales básicos.
En el plano institucional, Iribarren reflexionó sobre el rumbo actual del Sindicato de Trabajadores Municipales y la necesidad de equilibrar la asistencia social con la defensa gremial directa.
Para el referente de la agrupación «20 de Noviembre», si bien la contención social es importante, las bases reclaman mayor firmeza ante conflictos estructurales: áreas devastadas como el cementerio parque y su crematorio fuera de servicio, la incertidumbre en torno al Estadio Minella y el funcionamiento caótico del sistema de estacionamiento medido sin una atención al contribuyente adecuada.
Hacia el final de la charla, Iribarren abordó como socio el crítico momento financiero que atraviesa la Obra Asistencial Mutual (OAM), que nuclea a una gran cantidad de municipales.
Explicó que la intervención de un prestador privado en la centralización de los servicios de salud provocó una fuerte «sangría» de asociados que optaron por cambiar de cobertura, agravando la crisis financiera de la entidad mutual. En este sentido, confirmó que un grupo de asociados ha realizado presentaciones formales ante el Consejo Directivo y evaluará elevar reclamos a los organismos de control para salvaguardar los intereses de los trabajadores.
Para cerrar, el delegado dejó un mensaje destinado a los trabajadores ante los tiempos de crisis: «Apelar al individualismo es lo que busca este tipo de discursos para que la gente se desinvolucre; hay que organizarse, participar, informarse y apostar a la solidaridad para modificar estas realidades», concluyó.




