Ciudad

Tras el fuerte cacerolazo por la inseguridad, se suma el cierre de Sadowa y profundiza la crisis laboral en la ciudad

El malestar social en Mar del Plata atraviesa un momento crítico y multidimensional. A la masiva pueblada vecinal en reclamo de seguridad (marcada por cortes, ruidazos en distintos barrios y episodios de extrema vulnerabilidad como el asalto a un repartidor en plena protesta)


se le suma ahora un duro golpe al tejido productivo local: el cierre definitivo de las instalaciones del exfrigorífico Sadowa, que dejó a 30 familias en la calle y encendió todas las alarmas en el ámbito laboral.

Este nuevo golpe a la estabilidad económica local no es un caso aislado, sino que se enmarca dentro de un escenario de achicamiento y retracción que golpea de lleno a los sectores históricos de la economía marplatense. Voceros de distintos rubros advierten por una crisis generalizada que afecta a frentes tan diversos como el sector textil, la industria naval, la actividad pesquera, el turismo, la hotelería y la gastronomía, donde la caída del consumo, los costos operativos y la falta de previsibilidad continúan destruyendo puestos de trabajo formales.

Desde el sector textil y la industria naval alertan que la caída en la demanda y la apertura de mercados complican severamente la sostenibilidad de las plantas, un panorama similar al que denuncian los referentes de la pesca, quienes enfrentan cuotas complejas y sobrecostos. En paralelo, los representantes de la hotelería, la gastronomía y el turismo señalan que la merma en el flujo de visitantes y la pérdida del poder adquisitivo recortaron fuertemente la rentabilidad de una temporada que ya no alcanza para amortiguar el año.

Frente a este combo explosivo de inseguridad creciente y emergencia laboral, el clima en los barrios y los centros productivos es de absoluto descontento. Los trabajadores y vecinos afectados anticipan que continuarán organizándose, evaluando nuevas medidas de fuerza y asambleas barriales para exigir respuestas urgentes tanto a las autoridades municipales como nacionales ante una crisis que parece no encontrar freno.

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