
Poco les importaba tanto a Barracas como a Aldosivi transformar este partido con aires de ser el que quedó puesto en la TV mientras las familias hacían la sobremesa, al que impidiera un diálogo fluido por las situaciones que generaban ambos. Para ambos, lo primordial era ganar como sea, independientemente de los momentos y las necesidades. Y en ese objetivo mutuo, fue el Guapo el que llegó a la meta. Con la misma garra, intensidad y orden defensivo con la que consiguió un triunfo histórico en el Monumental frente a River, pero esta vez le agregó esa cuota de protagonismo producto del planteo del Tiburón.
Si bien durante gran parte del primer tiempo, el encuentro se disputaba prácticamente sin arcos, era evidente la diferencia entre el deseo de ganar de los de Damián Ayude y las ganas de no perder del equipo de Israel Damonte. Por supuesto que el contexto también explicaba por dónde podía y terminó yendo el trámite. Los marplatenses pelean por la zona de abajo y todo lo que simbolice sumar en la tabla viene bien, mientras que Barracas, después de una temprana eliminación en su estreno por Copa Sudamericana, apunta a volver a clasificarse a las copas internacionales.
El local se apoderó de la pelota y siempre estuvo más cerca del gol que la visita. Pero cuando morían los primeros -y sin sabor- 45 minutos, Tomás Porra sacó un lindo remate que tras un desvío en el camino se metió en el segundo palo de Ignacio Chicco. Luego, siempre estuvo más cerca el 2-0 que el 1-1, aunque el Guapo falló en los metros finales. Eso sí, los ingresos de Gonzalo Maroni y Juan Barbieri le dieron frescura al frente de ataque. También Andrés Vombergar en Aldosivi, que hizo su debut tras ser presentado recientemente como refuerzo, aunque no logró ser del todo determinante en el área de Marcelo Miño.
Barracas registra puntaje perfecto y se ilusiona con mostrar una mejor versión respecto al primer semestre. El Tiburón, con la misión de no ahogarse…




