
Empleados provinciales, jubilados y pensionados con cobertura de IOMA persisten en su peregrinación demandando atención médica y asistencia sanitaria en diversos centros de Salud donde no reciben a pacientes y/o requerimientos de afiliados. Debe destacarse que muchas de las personas han cumplido con su edad jubilatoria y han aportado durante 25 años y ahora se encuentran con la negativa de los servicios.
Otro tanto ocurre con el PAMI, que para un turno de imágenes se debe acceder con fecha a tres meses de la solicitud y hay lista de esperas para diversas especialidades entre ellas ergometrías y psicología. El rango de edad de Mar del Plata está en el rango de los 65 años con lo cual esas demoras producen desestabilización e incluso agravamientos en el estado de los pacientes.
Tanto el PAMI como el IOMA dispararon una serie de marchas de protesta pero los funcionarios responsables oficialistas en cada uno de los casos no brindan soluciones de ninguna especie.
«El PAMI no es solo un problema de asistencia financiera sino que tiene una crisis estructural» dijo Eugenio Semino, el defensor de la Tercera Edad, un especialista de excelencia y larga trayectoria que hace un aporte irremplezable en favor de la clase pasiva hoy en virtual estado de abandono.
Consideró que el PAMI «Tiene momentos que recrudece y periódicamente ocurre se nota más lo que pasa permanentemente. Es un ecosistema».
Y agregó: «Hay dos sistemas, por capitación y con un padrón, hay subprestación. Cuando se paga por orden de prestación hay sobrefacturacion, así que hay un problema estructural en Argentina».
Definiendo categóricamente que:«Más allá de esto es una miseria lo que cobran, en muchos casos el médico de cabecera se convierte en un holograma,.Conocen más a las secretarias que a los médicos porque se repiten recetas, se piden consultas con especialistas».
Y finalizó: «Tiene una crisis crónica porque es una caja de la política y un negocio de la industria de los medicamentos, algo que ojalá algún día se pueda desterrar”




