
Los estudios arrojaron que Miguel Merentiel está desgarrado. Una lesión que lo obliga a parar la pelota y perderse varios partidos. Pero como Boca está a las puertas de una noche clave el próximo jueves contra la Universidad Católica, que definirá su futuro en la Copa Libertadores 2026, no se la quiere perder y Claudio Úbeda no se anima a descartarlo.
La Bestia, que venía de marcar un gol en el último empate 1-1 contra Cruzeiro (también hizo otro agónico, pero el árbitro Jesús Valenzuela se lo anuló por una mano previa de Milton Delgado) y no había participado de la práctica del último viernes por precaución, padece una lesión en el sóleo de una de sus piernas que no le permite brindarse al 100% en el campo de juego.
Más allá de las molestias persistentes, el uruguayo asegura sentirse bien y el cuerpo médico reconoce que es una ruptura muscular pequeña, por lo que pondrá en marcha una recuperación a contrarreloj y se moverá entre algodones para llegar al cierre de la fase de grupos.
Para el Xeneize, es su carta goleadora (seis tantos y dos asistencias en 20 partidos de esta temporada) y un titular indiscutido. Úbeda ya no quiere más bajas sensibles en el frente de ataque, después de lo que fue el doble desgarro de Adam Bareiro en el complejo aductor y en el recto anterior del abdomen izquierdo durante la eliminación contra Huracán en el Torneo Apertura





