
Manuel Adorni dejó de lado la diplomacia y, sin vueltas, tiró abajo del tren a la conductora de un conocido noticiero de LN+. En un relato que mezcla decepción personal con exposición pública, el actual Jefe de Gabinete dejó en evidencia la “doble vara” de una periodista que, según sus palabras, pasó de organizar valijas con él a cuestionarlo duramente frente a las cámaras.
El funcionario investigado por enriquecimiento ilícito relató un episodio que calificó como “desopilante” pero también doloroso.
La protagonista de la historia (a quien el contexto de lo que narró la identifica como Cristina Pérez) se habría mostrado “horrorizada” en su programa por los viajes de Adorni.
Lo que la audiencia no sabía, y que el Jefe de Gabinete se encargó de ventilar para exponer la contradicción, es que esa misma indignación no existía cuando los planes de descanso eran compartidos en la intimidad entre él, su esposa y la ex conductora de Telefé.
Pasajes en mano y traición
La revelación más fuerte de Adorni fue la cercanía del vínculo que los unía. “Esa persona estuvo a punto de viajar conmigo y te digo más, no sé si no hasta había sacado los pasajes para irse conmigo”, disparó el funcionario.
El plan no consistía ni en una cobertura periodística ni en un evento oficial, sino simplemente compartir días de vacaciones como cualquier grupo cercano de amigos o familias.
Para Adorni, este cambio de discurso no tiene grises, solo se trata de una traición directa. Mientras al aire la conductora cuestiona con dureza los destinos y gastos del funcionario, en privado forma parte del mismo círculo íntimo que participa de esos proyectos de descanso.
La exposición pública de esa intimidad marcó un punto de quiebre en una relación que hasta hace poco parecía mantenerse lejos de los conflictos mediáticos. Con sus declaraciones, el Jefe de Gabinete dejó entrever que el enojo no es solamente político, sino también personal.
El golpe de la “mala leche”
Adorni tampoco ocultó que el episodio le afectó más de lo esperado. Ante la consulta de Alejandro Fantino en su canal de streaming Neura, sobre si la actitud de la periodista podía definirse como una jugada de “mala leche”, evitó los agravios explícitos, aunque dejó una frase contundente: “Me pegó mucho”.
La sorpresa, explicó, no radicaba únicamente en las críticas televisivas, sino en la rapidez con la que se habría roto un vínculo de confianza que incluía a sus respectivas familias.
En ese sentido, el funcionario buscó mostrar que detrás de las discusiones mediáticas existen relaciones personales mucho más complejas de lo que aparece en pantalla.
Con esta maniobra, Manuel Adorni intentó defenderse de las críticas por sus viajes, pero también, de paso, incendiar el detrás de escena de los sets de televisión.
Al exponer la contradicción de la conductora, instaló la idea de que el “horror” que muchas veces se dramatiza frente a cámara poco tiene que ver con lo que sucede en privado dentro de los círculos de poder y su nexo directo con las figuras que operan por conveniencia en televisión.





