Ciudad

Un planteo de la Corte que hizo ruido en la Gobierno, mientras los libertarios hablan de apertura

El sonoro planteo que la Corte hizo a Axel Kicillof para cubrir las cuatro vacantes que desde hace más de dos años complican el normal funcionamiento del tribunal de justicia más importante de la provincia abre la puerta a una discusión política intensa sobre su integración y sobre un expediente igual de sensible: ¿cuánto deben ganar lo integrantes del Poder Judicial? A la vez, pone el foco en otra anomalía institucional: la parálisis en la Legislatura, que debe aprobar entre otros expedientes sensibles esos pliegos y, sin embargo, llegado el quinto mes del año no pudo aún avanzar siquiera en la integración de sus comisiones debido a la guerra en el peronismo.

La presentación que hizo la Corte puso en primer plano un proyecto de ley para dotar de autarquía al Poder Judicial, un viejo reclamo que en lo esencial implica que su presupuesto no sea definido por el Ejecutivo de turno, sino que se establezca como un porcentaje de los gastos totales del Estado. Pero el contenido político caliente estuvo en el reclamo para cubrir las vacantes, un trámite que Kicillof varias veces postergó para usarlo como moneda de cambio de otras negociaciones y ahora quiere acelerar, para no dejar cabos judiciales sueltos en lo que será su salida del poder político provincial el año próximo.

En Gobernación, donde no cayó bien el planteo, apuntan al hecho de que se haya formulado justo cuando Sergio Torres asumió la presidencia del Tribunal. Con razón o no, atribuyen a ese magistrado, nombrado a en 2019 a propuesta de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, una sintonía con Sergio Massa. Y creen que detrás del proyecto, de trámite incierto en la Legislatura, late la intención de equiparar en materia salarial al poder judicial bonaerense con el nacional, lo que implicaría un salto grande -que nadie termina de precisar- en las remuneraciones que se pagan en provincia, a lo que el Ejecutivo se resiste por motivos fiscales.

En la interlocución política de la Corte con el gobierno por este tema asoma un dato: el rol del intendente de La Plata, Julio Alak. De larga relación con Daniel Soria, uno de los supremos, y con paso por el ministerio de Justicia nacional, Alak, que busca una candidatura a gobernador, tuvo más influencia que el ministro del área en Provincia, Juan Martín Mena, recelado en Calle 6 por su pertenencia camporista. Los otros dos jueces del alto tribunal también tienen línea abierta con el Ejecutivo: Hilda Kogan, que comunicó la movida, con Carlos Bianco y Torres con la vice Verónica Magario y Javier Alonso, de Seguridad.

El Senado es hoy un poder del Estado paralizado. Como se contó acá, la pelea a tres bandas entre kicillofistas, massistas y camporistas por poder impidió hasta ahora sesionar. El foco es la presidencia de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos, clave para los nombramientos de la Corte y el resto de la Justicia. Pero también hay tironeos por la conducción de Reforma Política y de Legislación General. Magario evalúa por estas horas avanzar con el decreto necesario para designar las presidencias sin un acuerdo político previo que lo sostenga. Si lo hace, sería una situación con pocos precedentes.

La apertura en LLA bonaerense

Una encuesta de la consultora brasileña Atlas-Intel, que funciona en tándem con la agencia de noticias financiera estadounidense Bloomberg, confirmó lo que ya se sabía: que Milei está en su piso de imagen positiva, entre el 30 y el 35%. Pero agregó un dato sorprendente: en la cima de ese ítem aparece la trotkista Miriam Bregman, seguida de Kicillof y de Cristina Kirchner, en ese orden. No se trata de intención de voto, sino de imagen, lo que implica una diferencia fundamental. Pero consolida una idea con impacto concreto en el escenario: la que, hoy, la de que hoy les va bien a quienes se diferencian en forma nítida de Milei.

En el Gabinete nacional hay actores que temen por la sincronía de ese informe, muy leído en el mundo financiero, local e internacional, con impacto del caso Adorni. Pero aseguran que la clave de una salida está en la recuperación económica. Luis Caputo es promete que la inflación volverá a bajar tras los diez meses, la UIA reporta un repunte de la actividad y hay expectativa de revertir la tendencia negativa en las expectativas. Curiosamente, en el kicillofismo piensan parecido: “el gobierno tiene muchas herramientas por jugar, es apresurada la lectura que sostiene que no puede recuperar el apoyo perdido, sobre todo entre los votantes propios del 23 y del 25”.

Patricia Bullrich tiene su propia lectura: está convencida de que el que no tiene vuelta atrás es Adorni y por eso compartió un video en las últimas horas en el que parece despejar dudas sobre que su construcción política es en CABA. Se clarifica así el tablero bonaerense, donde quedan solo dos actores en pie: el ministro del Interior, Diego Santilli y el diputado Sebastián Pareja. Ellos se llevan bien y esa convivencia ya desató rumores de una fórmula de acuerdo. Pero con una salvedad: al “Colo” le piden una última “prueba de amor”, afiliarse a La Libertad Avanza para sellar institucionalmente su alejamiento de Mauricio Macri.

No es la única novedad relevante del orbe libertario. En las últimas horas, referentes radicales y de PRO recibieron un mensaje directo de la Casa Rosada: en Buenos Aires rige desde ahora un criterio diferente al del resto de las provincias. “Habrá listas abiertas en 2027, no vamos a ser tan cerrado como el año pasado”, les dijeron. La idea sería que para ganar al peronismo necesitan que todos jueguen y aporten y de ahí la flexibilización. Si se confirma, sería todo un cambio de criterio en el modelo de acumulación política que hasta ahora impulsó Karina Milei contra los deseos de su archienemigo, Santiago Caputo.

Andrés Lavaselli

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*