
Tres familias con sus componentes, entre los cuales se observan niños, aguardan ser atendidos en la carnicería de Supermercados Coto de la Avenida Jorge Newbery. La comparativa surge con meses anteriores cuando los sábados a las 17.29 eran aproximadamente 30 turnos para esperar. Era el momento de ir a proveerse a las góndolas, la espera era no menor a una hora.
Que Coto en las puertas de varios barrios privados en Acantilados, se haya transformado en una carnicería de barrio humilde o clase media es una señal que documenta un momento muy especial. Ahora esperar un turno, 2 o 3 personas permite acceder a cortes mejor elegidos, lo cual facilita el abastecimiento para los clientes. Otro detalle que se pudo observar que los clientes optan por sólo un corte: vacío o milanesas, etc. Antes del aumento de la carne eran 3 o 4 cortes en cada compra.
Parece que lo de la carne de burro viene en serio, por ahora no está en las vitrinas de exhibición






