
Pruebas contundentes
El juez Gasquet evaluó actas policiales, inspecciones oculares y planimetrías que confirmaron que el lugar carecía de perímetros o cartelería que autorizara este tipo de actividades. “Las pruebas son contundentes para establecer que se encontraban desarrollando una prueba ilegal de velocidad en un lugar no habilitado”, señaló la sentencia.
El magistrado subrayó que se trata de un delito doloso, ya que los imputados tenían conocimiento de que participaban en una prueba no autorizada.
Sin cumplimiento efectivo
Al no presentarse eximentes, atenuantes ni agravantes, el juez impuso a ambos conductores seis meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial para conducir vehículos con motor por el término de un año.
De todos modos, el tribunal consideró inconveniente aplicar una sanción de cumplimiento efectivo debido a la falta de antecedentes penales de los condenados.





