
El senador nacional Maximiliano Abad, ungido como tal por Patricia Bullrich y declarado como socio político por el senador provincial Guillermo Montenegro, ex intendente de General Pueyrredon, prometió poner de pie a la provincia de Buenos Aires. El alcance politico detentado por Abad puso la mano de obra necesaria en el Departamento Ejecutivo y para integrar el bloque oficialista durante 6 años, aportando funcionarios y concejales de la UCR que respondieron a Montenegro y ahora lo hacen con Agustín Neme, sin que exista algún guiño de modificar esas decisiones políticas.
Abad aspira a convertirse en candidato a intendente por la UCR en General Pueyrredon en las próximas elecciones en 2027, cuando no tiene intención de voto favorable, su nivel de conocimiento es relativo y no ocupó nunca un cargo ejecutivo. Según las fuentes es una clásica maniobra de posicionamiento para ocupar algún escalón de negociación en las listas a confeccionarse en los distintos niveles de elección el próximo año.
Con vistas a las elecciones del Comité Provincia, prevista para el próximo 7 de junio, Abad ratificó el rumbo político del espacio y convocó a consolidar un radicalismo que asuma “el desafío de ser modernos, representativos, republicanos y federales hoy. No en los papeles, sino en el territorio”.
“Dejar de ser emergencia permanente”
En ese marco, Abad planteó: “Queremos que la provincia de Buenos Aires deje de ser sinónimo de emergencia permanente y se convierta en la plataforma productiva, tecnológica y educativa de la Argentina.”.
También puso el foco en la situación social y económica que atraviesan los bonaerenses, al advertir que “en el territorio está la gente que sufre el avance del narcotráfico, la caída del nivel educativo, la crisis del sistema de salud y la falta de servicios básicos”, y remarcó que es necesario “priorizar la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la inseguridad que sufren millones de bonaerenses”.
Renovación
En clave partidaria, Abad destacó que el radicalismo bonaerense atraviesa una etapa que exige “renovación, legitimidad y convocatoria”, de cara a la elección interna de este año y al proceso político hacia 2027.
“Quiero un radicalismo valiente, capaz y lúcido. Que no compita por el aplauso fácil, que se haga cargo del tiempo que le toca vivir y que se anime a discutir las transformaciones económicas, tecnológicas y demográficas que estamos atravesando”, afirmó.
Finalmente, y retomando una histórica definición de Ricardo Balbín, Abad cerró con un mensaje de unidad: “No importa quién lleva el palo, lo que importa es la bandera. Vamos a hacerlo juntos, en unidad y preparados para gobernar. Porque cuando el radicalismo se une y defiende sus valores, no hay estructura que lo detenga”.
Y concluyó: “Vamos a poner de pie a la Provincia de Buenos Aires”.
“Una alternativa lejos de los extremos”
Gustavo Posse afirmó por su parte en el acto que “hubo situaciones tan difíciles para el radicalismo como la actual, pero de esas situaciones se salió con organización”. Además, pidió intervención a la situación de los municipios con grandes problemas: “Se requiere cada vez más que nunca la presencia del radicalismo y que haya una alternativa lejos de los extremos”.
Daniel Salvador, por su parte, puso en tanto el ojo en una “necesidad nacional”: “El país claramente necesita de un radicalismo equilibrado, serio, que entienda que las modificaciones, tanto en la economía como en otros aspectos, también requieren de la institucionalidad, del respeto por las leyes, por la división de poderes”.
Para Salvador, el desafío para la UCR es “volver a poner un radicalismo de pie, abierto, y lo primero que necesitamos es estar debajo de un mismo techo partidario”. Por eso, dijo que le parece “extraordinariamente acertado el haber adelantado las fechas de elecciones en la provincia de Buenos Aires”.






