
Pero Kicillof evitó pedir ayuda porque en su lógica exponer las debilidades del plan de Caputo implica poner en agenda lo que el considera el flanco más débil de Milei hoy: la situación económica. En Calle 6 son reacios a las encuestas, pero adhieren a la lectura generalizada de la mayoría de los consultores que indica que el origen de la caída de la imagen presidencial tiene que ver con la demora en la repetida promesa de que la mejora de “la macro” se traslade al bolsillo de todos los días. Menos conocida es otra motivación: en el equipo del gobernador creen que ellos también (y los intendentes propios) están sufriendo el desgaste.
“Milei va a achicar el Plan Remediar, por lo que va haber menos medicamentos gratuitos, pero los hospitales son nuestros o de los intendentes y si no nos hacemos cargo, la gente nos va a putear a nosotros”, se sinceró un ministro provincial a la hora de precisar un ejemplo de cómo una medida de gobierno ajena se transforma en costo político propio. Un alcalde del sur del Conurbano le contó a DIB otro caso: “por el corte del plan Volver al Trabajo (se reemplazarán por becas de formación), tengo mil reclamos de comerciantes: los 78 mil pesos que cobraban los beneficiarios eran para ellos consumo directo, compras que ahora dejaron de tener. El tema es que no tengo nada que ver con la medida”, explica.
La rosca: entre la Corte y 2027
Lejos del escenario público, una de las “roscas” políticas del momento se desarrolla en los pasillos del paralizado Senado, donde se pulsea por la designación de los cuatro cargos vacantes en la Suprema Corte. Kicillof quiere resolverlo antes de que termine el semestre para asegurarse no dejar cabos judiciales sueltos en su salida del poder. Había un esquema acordado: un sillón para cada sector del peronismo (kicillofismo, massismo y cristinismo) y uno para la oposición, para el que ranqueaba un sector del radicalismo. Pero esto último entró en duda en las últimas semanas. Circula una misteriosa “teoría de los testaferros” como explicación de esa objeción, que se impulsa desde Gobernación.
Mientras, en La Libertad Avanza se acelera la guerra de posicionamientos de cara a la pelea de poder en la provincia. Sebastián Pareja, que cuenta como un hecho su encumbramiento en la Comisión de Inteligencia de Diputados, ordenó volver a presentar el proyecto para aplicar en PBA la boleta única. El mensaje es claro: de mano de Karina Milei, es él quien define la agenda de construcción de poder político de cara al 2027. El contexto también: Pareja cree que la puja con Diego Santilli por encabezar la boleta para pelear por la sucesión de Kicillof se resolverá antes.
Andrés Lavaselli





