
Se acabó el casting. La última fecha FIFA antes del cierre de la lista dejó un mensaje clarito en la cabeza de Lionel Scaloni: la columna vertebral no se negocia, los pesos pesados siguen firmes y los últimos boletos al Mundial 2026 se van a definir a cara de perro. Tras los amistosos contra Mauritania y Zambia y los días de laboratorio en Ezeiza, el DT ya tiene bastante claro por dónde pasa la ruta hacia 2026.
Hay un dato que marca la cancha: 22 apellidos de 26 ya tienen casi asegurado el pasaje. Esto es el 85%. Salvo algún contratiempo físico de último momento, el corazón del campeón no se toca. Donde sí puede haber movimientos es en el reparto de papeles: algunos aprovecharon la ventana para meterse en la conversación por un lugar entre los once.

Uno de los que más rédito sacó fue Valentín Barco, el gran ganador de esta convocatoria. El Colo entró, jugó, se mostró suelto y confirmó algo que al deté le encanta: que puede cumplir varias funciones. Lateral, volante interno, hasta cinco si hace falta. En listas cortas, esa versatilidad vale oro y lo puso de lleno en carrera.
También sumaron puntos Nicolás Paz, que ratificó que puede ser una carta interesante después de buenos minutos y un gol que lo puso en el radar fino, y Juan Musso, que aprovechó cada práctica y su oportunidad para picar en punta en la pelea por el tercer buzo de arquero.
Claro que no todos pudieron subirse a esa ola. Franco Mastantuono dejó chispazos pero no le alcanzó para cambiar el panorama y la falta de continuidad en su club hoy le juega en contra. Marcos Acuña sigue teniendo crédito por historia, pero necesita volver a su mejor versión. Y Marcos Senesi tampoco logró destacarse en una defensa donde sobran candidatos y faltan lugares.
Puertas adentro también hubo mensajes. El mediocampo, por ejemplo, sigue bajo la lupa: Leandro Paredes mostró un presente más convincente y eso obligó a Rodrigo De Paul, uno de los mimados del ciclo, a no relajarse. Nadie discute lo que significa el Motorcito, pero la regla sigue siendo la misma: juega el que está mejor.
Dos proyectos que ilusionan pensando en el futuro

Después aparecen los nombres proyecto. Tomás Palacios y Gianluca Prestianni no sumaron minutos, pero siguen siendo jugadores que el cuerpo técnico quiere ver crecer pensando más en el próximo proceso que en esta Copa del Mundo.
Y siempre está el parte médico. Lautaro Martínez, Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso no estuvieron para que terminen de ponerse a punto, pero si llegan bien no hay dudas: tienen el asiento reservado.
La cuenta es sencilla: la Scaloneta ya tiene el esqueleto armado. Apenas quedan cuatro lugares y varios candidatos empujando para meterse en el último vagón. Para ellos no hay margen: cada partido en sus clubes es una prueba final. La lista se viene… y el reloj ya empezó la cuenta regresiva.





