
Un estrago doloso político, que aporta fundamentalmente un cúmulo de sospechas. Las recaudaciones paralelas, subejecuciones presupuestarias para cerrar rendiciones de cuentas constituyen malversaciones de hecho. Existe rara formulación de una alianza política oficialista, que no dista de un clima de negocios, sino que es una proclama de decisiones por el manejo de las cajas que responden a los resultados de las elecciones 2025.
El corrosivo manual del Chiqui Tapia instauró el método epistolar para eludir el debate público del presupuesto 2026. Una manera de negar el acceso a los datos mediante sus representantes. Son demasiadas las cuestiones que no se pueden mostrar. El riesgo de la arena política es un síntoma de la carestía pública del oficialismo en General Pueyrredon. La fracción opositora, dirime sus instancias en la mínima expresión de una reciente interna con el homeopático 1 % del padrón electoral, demostrada el último domingo.
No es inocente la máscara de senador provincial a la cual apeló el intendente electo Guillermo Montenegro. Hoy se supone que LLA el partido de los hermanos Milei está gobernando la ciudad. «Tenemos la aprobación de la Casa Rosada» se recibió como única justificación (de un vocero en off) a un presupuesto 2026, donde las cajas paralelas crecen en sumas difíciles de mensurar, porque los dibujos forman parte de los expedientes que nadie vio. Como ocurre con la entrega del patrimonio estatal del parque de los deportes Teodoro Bronzini, que incluye el Estadio Polideportivo Islas Malvinas y el Estadio Mundialista José María Minella.
Es un ambiente administrativo que está enrarecido. Montenegro no mostró devoción por ejercer el cargo de intendente con el cual fue honrado por los marplatenses. Vino a cumplir con la territorialidad que María Eugenia Vidal tenía como objetivo político, para pintar de amarillo al territorio bonaerense. Es difícil de explicar el desparpajo de Montenegro trepando para acceder al Ministerio de Justicia. Para Karina es bolilla negra. No ayuda al ex juex federal una foja de servicios como haber pisado el caso Skanska, haber promocionado a Ariel Lijo, aún bajo las advertencias públicas del ingeniero Mauricio Macri, por favor «Hacelo en privado».
Se atribuyen en Mar del Plata haber «Reconfigurado la actividad turística», cuando la temporada alta deja los peores registros desde hace décadas y la comparan con la época de la pandemia, como la asociación más próxima. E insisten como haber desarrollado un «Polo productivo de excelencia» . Sólo por mencionar dos casos: Lamb Weston y Supermercados Coto iniciaron su instalación cuando la intendencia estuvo a cargo de Carlos Fernando Arroyo.
Los desvíos políticos con los años de democracia van sorprendiendo con los resultados. En las últimas elecciones celebradas hace un mes en Mendoza hubo un 47 % de ausencia. Y las sorpresas del Caso Libra y del plomo de Adorni no son fáciles de cargar, muy pesados. Como el acting de Agustín Neme confraternizando con Aldrey Iglesias, el vacunado vip, que impulsó piquetes contra el Papa Francisco y fue el socio de Néstor Otero conocido como el Zar de Retiro, recientemente fallecido.
Un emblema de la casta política como Daniel Scioli ya manifestó su intención de competir por la intendencia. Son socios de la perversión política cuyos gastos caros lo pagan quienes apostaron a la democracia como forma de gobierno.





