
Kevin Vallejos consiguió este fin de semana la victoria más resonante de su carrera al noquear al estadounidense Josh Emmett en el combate estelar de la UFC. La pelea se resolvió en el primer round y posicionó al joven bonaerense como uno de los nombres que empiezan a sonar fuerte en la división pluma.
La noche en Las Vegas duró poco más de tres minutos, pero alcanzó para cambiar el lugar de Vallejos dentro de la Ultimate Fighting Championship. El peleador argentino dominó el combate desde el arranque y terminó la pelea por nocaut técnico a los 3:33 del primer round, después de derribar dos veces al experimentado Emmett.
Con apenas 24 años, el marplatense controló la pelea con precisión en todo el breve tiempo que duró y cerró el combate con una ráfaga de golpes que obligó al árbitro a detener la pelea.
La victoria llegó en su primera pelea estelar dentro de la organización y frente a un rival que había sido aspirante al cinturón interino del peso pluma.
El triunfo también extendió la racha positiva del oriundo del partido de General Pueyrredón dentro de la empresa de combate y lo proyecta hacia la zona alta de la categoría.
Todavía agitado dentro del octágono, dejó un mensaje breve dirigido al país: “Esto es para Argentina, sigan soñando”.
De la costa bonaerense al mundo, y del fratacho a la UFC
Detrás de la escena del nocaut hay una historia bastante menos glamorosa.
Vallejos nació en Mar del Plata y creció en Batán, a pocos kilómetros de la ciudad. Antes de dedicarse completamente a las artes marciales mixtas trabajó en la construcción mientras entrenaba y empezaba a competir en el circuito regional.
Sus primeros pasos en el deporte se dieron en el equipo Brothers of Life, el gimnasio donde comenzó a pelear en el ámbito amateur y desde donde empezó a construir su carrera profesional.
En el ambiente del MMA argentino su nombre empezó a circular varios años antes de llegar a la UFC. Peleaba con frecuencia en eventos regionales y en la promotora sudamericana Samurai Fight House, donde consiguió títulos que lo pusieron en el radar de los reclutadores internacionales.
El salto definitivo llegó a través del programa Dana White’s Contender Series, la plataforma que funciona como puerta de entrada a la empresa. A partir de allí firmó contrato con la organización y comenzó su recorrido en el octágono más importante del mundo.
Con la victoria ante Emmett, el bonaerense dio el paso más grande de su carrera. En un deporte donde el ascenso suele ser lento, el peleador marplatense empieza a consolidarse como uno de los nombres jóvenes que buscan abrirse camino en la muy competitiva división pluma de la UFC.





