
La coincidencia entre Axel Kicillof y el expresidente Mauricio Macri durante la cena de autoridades de Expoagro 2026, en San Nicolás de los Arroyos, generó un gran revuelo político y abrió interpretaciones en todos los frentes.
La imagen del gobernador bonaerense compartiendo mesa con uno de los principales referentes de la oposición, en un ámbito ligado al sector agroindustrial y al denominado “círculo rojo”, no pasó inadvertida. Sin embargo, desde el entorno del gobernador bonaerense buscaron rápidamente bajarle el tono a la escena y remarcaron que se trató de un episodio estrictamente protocolar.
Según relataron fuentes ligadas al mandatario, la ubicación en la mesa no fue decidida por el Gobierno bonaerense sino por la organización de la feria. Le tocó esa mesa porque así la armó Expoagro, no sabíamos de antemano, aseguraron
En la misma línea, insistieron en que la interacción fue mínima. “Saludó a todos los comensales. Macri se paró, se dieron la mano y después cada uno siguió en la suya. No hubo ningún tipo de diálogo”, señalaron. Incluso agregaron que en la mesa había cerca de veinte personas y que el gesto fue “el mismo saludo protocolar que con todos”.
Por ahora solo habló Macri, uno de los protagonistas. Al terminar la cena dijo que le pareció bien “que empiecen a entender que el campo es un motor fundamental y no un enemigo, como siempre lo trató el kirchnarismo.
Al otro día al ser consultado sobre si le dijo algo al gobernador bromeó: “que lo quiero mucho. No, no tuve la oportunidad, fue un saludo formal porque estábamos a distancia” resumió.
La mesa que generó ruido
Kicillof llegó a la cena acompañado por parte de su gabinete: los ministros de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; de Gobierno, Carlos Bianco; de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa; y de Seguridad, Javier Alonso. También estuvo el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo.

Desde el entorno del gobernador describieron una escena dominada por el protocolo del evento. “Todo estuvo organizado alrededor de Axel. Incluso se demoró el inicio hasta que llegó”, comentaron, para reforzar la idea de que la ubicación respondió a la lógica institucional de la cena.
En ese marco, rechazaron las interpretaciones políticas que circularon tras difundirse la foto. Si se debate que un dirigente con proyección nacional no pueda hacer una saludo protocolar en un evento, estamos en problemas», deslizaron.
Cruces y respaldos dentro del peronismo
El episodio también generó repercusiones dentro del propio peronismo. El legislador porteño Leandro Santoro salió a respaldar públicamente a Kicillof, aunque su postura despertó cuestionamientos desde sectores del kirchnerismo más duro.
“Si el gobernador de la provincia de Buenos Aires no se puede saludar protocolarmente —en una reunión de Expoagro— con un expresidente de la Nación, olvidémonos de ser un país normal algún día”, planteó Santoro en redes sociales.
Al mismo tiempo, aclaró un límite político: “Lo que resulta inaceptable es hacer una alianza electoral que incluya a Macri, como propusieron ayer”.
Las críticas más duras surgieron de sectores kirchneristas que interpretaron la foto como un gesto innecesario que distancia más a Axel Kicillof con sus orígenes políticos. En esos espacios se mantiene la acusación de que Macri lideró una embestida judicial destinada a encarcelar y proscribir a Cristina Kirchner.
Algunos dirigentes señalaron además que la imagen era “evitable”, sobre todo porque la provincia de Buenos Aires es uno de los principales auspiciantes de la feria a través del Banco Provincia.
La respuesta del kicillofismo
Desde sectores más cercanos al armado político del gobernador —el denominado MDF— respondieron con la idea de una “doble vara” dentro del propio espacio.
En ese sentido, recordaron distintos antecedentes de encuentros protocolares que involucraron a dirigentes del kirchnerismo con figuras del establishment o de la oposición. Entre ellos mencionaron encuentros públicos que la propia Cristina Kirchner mantuvo con Macri o con el CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto.
También citaron la cena que el entonces ministro del Interior Eduardo ‘Wado’ de Pedro compartió con el directivo de La Nación, Fernán Saguier, y con Jorge Rendo.
Incluso trajeron a colación el reciente encuentro entre Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto, quien rompió con el kirchnerismo y en 2019 llegó a integrar la fórmula presidencial de Macri como candidato a vicepresidente.
Tras más de una década sin diálogo, ambos volvieron a verse y el exauditor general planteó la necesidad de “perdonarse” para avanzar en una eventual reunificación del peronismo.
En ese clima de internas y lecturas cruzadas, la foto entre Kicillof y Macri —que desde el Gobierno bonaerense insisten en definir como un simple gesto protocolar— terminó convirtiéndose en un episodio que expuso, una vez más, tensiones latentes, medición de “lealtades” y disputas por el liderazgo dentro del peronismo.





