
En el afán de mantener el índice de inflación actual, el Gobierno Nacional de Javier Milei forzó la renuncia del ya ex director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Marco Lavagna, y desató una ola de cuestionamientos. Hasta ahora, se creía que la idea de la administración libertaria era no mostrar la aceleración de los precios, pero hay otra razón.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) no solo sirve para medir la evolución de una canasta de productos sino que también se usa como referencia para actualizar algunos gastos del Estado nacional. Tal es el caso de las jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales otorgadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Lo mismo sucede con algunas letras y bonos que capitalizan por CER y aumentan automáticamente sobre la base del último dato de inflación mensual publicado por el INDEC.
En este contexto, la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia estimó cuánto cuanto gastaría el Estado nacional con el índice de precios calculado con la nueva metodología y lo comparó con el gasto hecho (con la metodología actual).
El ajuste en los gastos que actualiza el IPC es significativo. Para dimensionar, 5 billones de pesos supera el saldo de los depósitos del gobierno nacional en el Banco Central (4,3 billones ) , concluyeron

En la publicación, los especialistas del Provincia explicaron que una inflación que quede por debajo del aumento del costo de vida provocará una pérrfida del poder de compra de jubilados, pensinado y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH)
De cuánto va a ser esa caída real de los ingresos se irá viendo con el correr de los meses.





