
El quinto ADN
Este nuevo aniversario encuentra a la causa atravesada por una instancia clave: la familia espera los resultados de un nuevo análisis de ADN, que podría aportar elementos decisivos para identificar al llamado “quinto asesino”, figura que la querella sostiene desde hace años.
Extracciones
En ese contexto, varios efectivos de la Policía Bonaerense se sometieron a extracciones de sangre en la Asesoría Pericial de Mar del Plata, ubicada en Almirante Brown 1762. Entre ellos figuran los oficiales Ángel Sánchez Custodio, Osvaldo Alfredo Sissi y José Luis Morillo.
También se realizaron estudios el sargento Enrique Diez, el excomisario Merillo, el comisario mayor Oroz Mieres y otro sargento de apellido Borra. Los resultados podrían acercar precisiones sobre eventuales partícipes aún no plenamente identificados en el expediente.
Un cuarto de siglo
El femicidio de Natalia Melmann se produjo el 4 de febrero de 2001. La joven fue hallada sin vida bajo un montículo de hojas en el vivero “Florentino Ameghino”, en Miramar. La autopsia determinó que había sido asfixiada con el cordón de sus zapatillas y presentaba múltiples signos de violencia: moretones, quemaduras, fracturas y un fuerte golpe en el cráneo, prueba del ensañamiento al que fue sometida.
La investigación judicial acreditó que Natalia fue secuestrada, torturada y abusada sexualmente por un grupo de al menos cinco hombres, entre ellos policías bonaerenses.
Por estos hechos fueron condenados a prisión perpetua Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y el policía Oscar Echenique, bajo los cargos de “rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa”.
En paralelo, el ex convicto Gustavo “Gallo” Fernández recibió una pena de 25 años de prisión por su participación en el rapto, aunque esa condena fue luego reducida a diez años.
Un largo camino judicial
Uno de los capítulos más extensos del expediente tuvo como protagonista a Ricardo Panadero, cuarto policía de la Bonaerense implicado en el crimen. Panadero fue absuelto en dos oportunidades por “falta de pruebas”, lo que generó fuertes cuestionamientos de la familia y de organizaciones de derechos humanos, que denunciaron encubrimientos y maniobras dilatorias.
En 2019, el Tribunal de Casación Penal bonaerense decidió anular el sobreseimiento y ordenó que se realizara un nuevo juicio. Finalmente, en 2023, un tribunal lo declaró culpable de “privación ilegal de la libertad agravado, abuso sexual agravado y homicidio doblemente agravado, por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser cometido para asegurarse la impunidad”, imponiéndole la pena de reclusión perpetua.
Mientras la querella también apeló las salidas transitorias otorgadas a Oscar Echenique, la familia insiste en que “la causa no está cerrada”.





