
A medida que avanzan diligencias municipales pueden observarse que el cometido de la sucesión de Guillermo Montenegro está plagado de inconsistencia. No deben dejar de causar profundas preocupaciones. Según las fuentes que actúan de voceros, que no se descarta que sea el propio intendente en off quien arriesgue lo que serían sólo conjeturas.
Los medios allegados que confían en esas filtraciones publican las mismas y luego los integrantes del oficialismo opinan como pueden o les parece, según su interpretación cuando se abordan las repercusiones.
En el oficialismo hay integrantes de LLA, PRO, UCR, CC y cada uno tiene sus matices, sólo los contiene la obediencia debida “manu militari”. Lo cual no ofrece las garantías necesarias para dar conocimiento de cómo es el manejo de los recursos públicos de la Municipalidad de General Pueyrredon, a esta altura la palabra sospecha estaría dejando “corta la bocha”.
Orgánicamente se ha procedido al reemplazo de funcionarios que no han recibido el placet de Neme, pero cómo se dice vulgarmente “Se los tiene que fumar”.
Que se haya anunciado el cobro del alícuota de alumbrado público con el servicio de provisión del suministro de energía eléctrica por parte de EDEA, es un recorrido que está plagado de instancias de aprobación, por ejemplo la propia negativa del ministro de Economía Luis Caputo.
Cuando los trascendidos de la elevación del presupuesto 2026 (tras 4 prórrogas) se supo que EDEA en su boleta se haría cargo del cobro del alumbrado público proporcional en la emisión del TSU. Con el antecedente de la sobretasa a la carga de combustible en el camino no es un lecho de rosas lograr el propósito.
La municipalidad cobra el GIRSU en OSSE, aportes de cámaras de empresas hoteleras y gastronómicas que tributan en el EMTURYC, en el EMVIAL, a todas las cajas llegó la mano larga de Montenegro. Produjo un default cuya dimensión se desconoce y ahora viene el juego de la política de cómo y quiénes la explican.
La que debe Kicillof, la que no coparticipa Milei, etc. Ayer ante la consulta la respuesta fue que había autorización de la Casa Rosada, debe haber sido algún granadero, porque es difícil explicarlo de otra manera, por ejemplo desde la seriedad que debe provenir fundamentalmente de los funcionarios oficiales con responsabilidad de ley y ejecutiva.
No es con sorna ni en broma, como se avanza en situaciones híper delicadas como cuando una municipalidad funciona con más de un intendente. Y la oposición no está ausente en este estrago que vive Mar del Plata en estado de flagrancia. Ayer se conocieron algunas declaraciones de Emiliano Recalt, insuficientes y que no arrojaron claridad sobre la gravedad de la situación. Ya circulan algunos memes con la leyenda «Volvé Marina».




