Arte y Espectáculos, Teatro

TEATRO // CRÍTICA: “El conventillo de la Paloma”

UNA VERSIÓN LEGENDARIA

Por Virginia Ceratto

(especial para Mdphoy)

Sin omitir ni forzar ni una línea de Vaccarezza, esta versión en sainete musical de “El conventillo de la Paloma”, suma al encanto de la versión original dos logros formidables: el colorido que aporta la música interpretada en canto, orquesta, y el  conjunto artístico gallego y la pareja de baile tanguera que hacen de la obra una puesta verdaderamente brillante y el punto de vista femenino y feminista, aportado por la dupla Carreras/Carreras que gana en actualidad sin caer en el panfleto ni en ningún sesgo de época: ni la de los inmigrantes de principios del Siglo XX, ni el de las mujeres de la actualidad.

Aquí hay arquetipos, no estereotipos. Hay construcción de personajes con acento y candor. Hay deconstrucción.

A la vez, este conventillo, tiene dos carretes en bucle por donde gira, el que se supone central (el de Paloma) y el de las mujeres de los márgenes y así, todas son protagonistas. Mérito de la doble dirección y de una visión singular.

Comenzando por la Gallega que compone Victoria Carreras, una líder (capocómica total) que aglutina las peripecias con una batuta invisible. Sus giros son originales y a la vez esperados. Victoria canta victoria y nunca defrauda. Y canta, además de actuar como una grande, de verdad, a la vez que rinde homenaje a las poses de la época de oro del sainete.

Lucila Iriarte es una Paloma consciente de su atractivo y segura en su propósito de cambiar de vida y alejar el pasado. Y cualquier estímulo a mujeres que no se atreven a dar un giro a sus vidas seguramente no es casual. Y de paso: esto tiene larga data.

Cada pareja, Seriola y la Doce Pesos (De Pratti y Parisi), Abraham y Sofía (Silvera y Rodríguez), José y Mariquiña (Liuzzi y Carreras) se complementan y confrontan. A la vez, cada personaje en su grupo, masculinos y femeninos se vinculan entre sí, con el encargado (Vega), con Paloma y con Villa Crespo (Becchi). Y con el público. Actuando en esas seis direcciones a veces superpuestas en contra-escenas, consolidando un engranaje de sutil armonía.

El Conejo (Cernadas) es un malandrín con algo de duende grotesco y algo de locura desfachatada que lo redimen de su ir y venir por los mundos del cotidiano en el conventillo y de la mafia de Paseo de Julio (Oviedo) y sus guardaespaldas (Bazzoli Fernández y Comaschi). Risita (Hernández) y Cansao (Rodríguez) juegan de hábiles comodines en el baile de las equivocaciones.

Miguel (Vega), el encargado, campea entre el fallido intento de seducción de la mujer codiciada y una velada nostalgia. Es un hombre solo que, a diferencia de Villa Crespo, no tiene la cancha para sobrellevar la espera.

Susana Abbruzzese, impecable voz, aporta calidad en todas sus intervenciones y la pareja de baile de Lola Gutiérrez Rey y Emmanuel Marín anticipan un final que arranca la ovación, en sintonía con los músicos (hermanos Franco) y el colorido (en más de un sentido) y emotivo conjunto artístico Alborada.

La escenografía (Alejandra Vilar) acorde con el arte de Victoria Carreras y videos de Cernadas y TMC completan de manera espléndida esta caja musical de colección.

Sería de esperar que este “Conventillo” siguiera durante la temporada, incluso que se extendiera a funciones para colegios, ya que sería un recurso pedagógico que logra revalorizar a un clásico, Vaccarezza y a un género, el sainete, de manera literalmente espectacular, además de apostar al talento y formación de artistas (teatro, danza, música) marplatenses.

FICHA TÉCNICA

Autor: Alberto Vaccarezza

Dirección: Victoria Carreras y María Carreras

Producción General: Victoria Carreras y TMC contenidos (Carreras- Faienzo)

Elenco por orden de aparición: Victoria Carreras es Mariquiña; Carlos De Pratti es Seriola; Carlos Vega es Don Miguel; Eduardo Liuzzi es José; Diego Becchi es Villa Crespo; Lucila Iriarte es Paloma; Lorena Parisi es Doce Pesos; Daniela Rodríguez es Sofia; Juanse Silvera es Abraham; Pablo Cernadas es El Conejo; Daniel Oviedo es Paseo de Julio; Jorge Hernández es Risita; Pedro Bazzoli Fernandez es un guardaespalda; Carlos Comaschi es un guardaespalda; Osvaldo Rodríguez es Cansao.

Bailarines: Lola Gutiérrez Rey / Emanuel Marín.

Cantante: Susana Abbruzzese

Músicos: Marcelo Franco / Martin Franco / Mateo Franco

Con la participación del Conjunto Artístico Alborada del Centro Gallego de Mar del Plata: José Manuel Montes (Gaita) / Joaquín Quiroz (Gaita) / Sandra Velázquez (Pandereta) / Erika Moulia (Pandereta) / Enrique Echeverría (Tambor)/ Sebastián Quiroz (bombo).

Asistencia de Dirección: Daniel Faienzo

Coordinación coreográfica: Emanuel Marín

Arte: Victoria Carreras

Diseño Escenografía y realización: Alejandra Vilar

Vestuario: Adriana Michelini y Natalia Tubaro

Maquillaje: Héctor Somovilla

Peinados: Shekinah By abdyhairstyle

Fotografía: Maia Acacio y Camila Ibañez

Diseño de gráfica y videos: Pablo Cernadas y TMC contenidos (Carreras-Faienzo)

Funciones: miércoles de enero a las 20:00

Sala Payró Teatro Auditorium

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