
El inicio de las clases está previsto para el 2 de marzo: parece mucho, pero es nada. Aun si hubiese una convocatoria en la segunda quincena de enero (lo que es probable) en el gobierno saben que es difícil cumplir para esa fecha con la doble demanda de “cerrar” la paritaria que se interrumpió el octubre y plantear la primera suba de 2026. El objetivo de máxima es empardar la inflación, pero es casi utópico. En los gremios sospechan que va a ser necesario un decreto. En el gobierno lo traducen: “eso significa que no prevén acuerdo”. Admiten que es factible un paro por primera vez en seis años.
En este contexto, la paritaria es mucho más que la paritaria: es un indicio del tipo de dificultades que enfrentará Kicillof en el último año no electoral al frente del gobierno. Pero contiene una deriva política puntual que conviene seguir. Todos los gremios estatales respaldaron al gobernador en la disputa por el endeudamiento en la Legislatura, al punto de que aceptaron posponer la demanda de aumento hasta que se aprobase esa ley. La mayoría de sus dirigentes respalda además el proyecto presidencial del Gobernador. ¿Cómo gestionarán la tensión si la estrechez salarial se prolonga?
Anotados y vetados
Un mes antes de la fecha clave de la paritaria, el 8 de febrero, se sabrá si la conducción la presidencia del PJ bonaerense dispara o no una nueva batalla entre inflación, y cristinistas. Muchos creen que la noche del 7 de febrero será similar a las del 6 de septiembre, cuando casi estalla todos por los aires en el cierre de listas para la elección legislativa. En las conversaciones de esta semana quedó claro que nadie quiere una elección: es anticlimática y cara. Pero por ahora no salen de los vetos cruzados: unos impugnan que siga Máximo Kirchner, otros que llegue Verónica Magario.
Del otro lado de la grieta, hay novedades. Una semana después -se contó acá- de que Karina Milei habilitara a caminar la provincia a quienes tengan aspiraciones de suceder a Kicillof, Santilli dio un paso al frente. Dedicó tres cuartas partes de los poco más de 100 minutos que duró una nota en un streaming a explicar sus planes para la gobernación y recordó, casi al pasar, que fue la cara del repunte electoral de octubre y que hace cuatro años también sacó 40 puntos. Horas antes, había circulado que Patricia Bullrich también se subía, pero en su entorno le contaron a DIB que su candidato en provincia es «el Colo».
Andrés Lavaselli




