
Los incrementos bimestrales, que se basan en el Índice de Salarios y en el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) de la «Energía Eléctrica» y las «Sustancias y Productos Químicos», permitirán, según ABSA, sostener el valor vinculado a los efectos de los aumentos de los insumos críticos que capta la fórmula. Al mismo tiempo, se mantendrán los beneficios de la Tarifa de Interés Social (TIS) y de la Tarifa de Interés Social Institucional (TISI).
La justificación de ABSA
Las audiencias contaron con la presencia de diversas organizaciones de vecinos y del Subsecretario de Recursos Hídricos bonaerense, Néstor Álvarez, del presidente de ABSA, Hugo Obed, y del miembro del Directorio de la Autoridad del Agua (ADA), Máximo Lanzetta. Allí la compañía dio detalles de la inversión que hizo a lo largo de estos últimos años “que permitió revertir una situación económica-financiera crítica que comprometía seriamente la capacidad de sostener y mejorar el servicio de agua potable y saneamiento en el conjunto de localidades del área de concesión”.
En ese sentido, se enumeró la inversión realizada: $33.413 millones en plantas potabilizadoras de agua; $32.863 millones en nuevas redes de agua y cloacas; la inversión más grande ($64.851 millones) se destinó a plantas de tratamiento de efluentes cloacales; $19.518 millones en vehículos y equipamiento; y $27.257 millones en obras en curso.
De acuerdo a la justificación de ABSA, la estructura de costos de la empresa ha sufrido un aumento del 4144% desde fines de 2018 hasta septiembre del año pasado, período en el que el precio del m3 y del módulo solamente varió un 1499%.
A su vez, se indicó la solicitud de modificación tarifaria aún se ubica muy por debajo de los valores de otras operadoras con similares características. En el caso de AySA, el metro cúbico residencial es de $1021,26 (casi cuatro veces más que ABSA); mientras que en Aguas Cordobesas $745,20. Y respecto a no residenciales los valores son: $1458,94 y $872,62, respectivamente.




