
Carlos Bianco, el influyente ministro de Gobierno, dio una de las claves en lunes pasado, en la última conferencia de prensa de 2025: admitió que insistirán con una ley para revertir la que limitó a dos los mandatos de los intendentes. Es una cuestión crucial, porque se trata de una demanda del sector político que sostiene su proyecto presidencial, sobre el que intentará apoyarse para avanzar, desde el mismo febrero, con una expansión hacia el resto del país.
La Corte es el otro impacto institucional posible. El máximo tribunal de la provincia viene funcionando -cómo puede- con tres miembros, Hilda Kogan, Daniel Soria y Sergio Torres, cuando su diseño prevé siete sillas. Hasta ahora, fue la “joya de la abuela” que el gobernador no quiso negociar. Pero después de la transacción por el directorio del Banco Provincia, Kicillof cree que el primer semestre de 2026 es el mejor momento para intentar completar esas vacantes, para las que volvieron a circular nombres.
Si es cierto que hay inventivos para avanzar en un acuerdo, también es verdad que lograrlo no luce nada fácil. Y no solo porque, como hizo explícito Magario, un sector del peronismo no quiere facilitar ninguna definición que encamine al camporismo como un sector mejor posicionado que otros en el PJ para discutir la sucesión bonaerense. En San José 1111 también están duros: dicen por caso que devolverles a los intendentes la “re” indefinida es darles “un salvoconducto” a futuro que harán valer caro.
El clima, por otra parte, sigue siendo tenso en los territorios. En las escaramuzas en Quilmes y Lanús, a las lógicas disociadas de los intendentes y los referentes de organizaciones sociales que hicieron estallar los conflictos hay que sumar las versiones que ellos mismos difundieron sobre su utilización en la interna del peronismo. Ahora, hay que sumar el caso de Morón: la protesto fue-un poco- menos explosiva, pero otra vez hubo acusaciones cruzadas, en este caso del sector del intendente (Lucas Ghi MDF) al de Martín Sabbatella (cristinismo).
Karina vuelve a activar
En el mundo libertario, la discusión también es interna. Pero, aunque hay tensiones, allí las coordenadas son otras: lo más destacado parece ser el congreso partidario de La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires q ue viene organizando Karina Milei. Ella fue la primera en hablar de la necesidad de una reelección de su hermano, el presidente Javier Milei, y esto sería un segundo paso: reordenar un territorio donde LLA necesita, de mínima, una muy buena elección para ganar la nacional.
Una primera intervención de Karina, más allá de poner en orden algunos distritos donde, sobre todo a nivel de los concejos deliberantes las pelea con PRO y el armado de listas dejó cicatrices, tendrá que ver con liberar la pelea por el poder bonaerense en 2027. Una suerte de carta blanca para que todos los que tengan un proyecto de poder para quedarse con la gobernación. Es una lista en la que habría que anotar, además de a Sebastián Pareja, al ministro del Interior, Diego Santilli y al intendente (en uso de licencia) senador (ídem) y posible funcionario nacional Diego Valenzuela.




