
“De la ruina al éxito”
Esteban Oviedo era el líder de la comunidad religiosa denominada “Ministerio Donde Él habita”, ubicado sobre la avenida Juan Manuel de Rosas al 5900, en Gregorio de Laferrere.
“Se le metió el Diablo”
El caso cero en la investigación fue impulsado por la mamá de una adolescente, que revisó el celular de su hija y decidió recurrir de inmediato a la Justicia.
La mujer descubrió un intercambio de mensajes entre la menor y su referente religioso que la dejó absorta. Por eso, en paralelo, también encaró al pastor para recriminarle lo que había encontrado en el teléfono.
El pastor le dijo que a la adolescente “se le metió el Diablo y yo estoy luchando contra eso”.
Según consta en el expediente en trámite, el imputado le envió mensajes de contenido “afectivo y con connotaciones sexuales, solicitándole además material fotográfico de sus partes íntimas”.
Más evidencias
Esos elementos probatorios ya son parte de una causa que suma evidencia con el correr de las horas. Por eso, al sospechar de la posibilidad de estar frente a una voluminosa investigación, la justicia puso a disposición un correo electrónico para que, en caso de haber, más víctimas sumen su testimonio: es ayudantiadelitosconexos.lm@mpba.gov.ar.
Según los testimonios recopilados, también los investigadores lograron establecer que Oviedo, abusando de su rol y autoridad dentro del ámbito religioso, “habría realizado conductas abusivas contra niñas en sectores internos del templo, específicamente detrás del escenario, aprovechando espacios de privacidad y la ausencia de terceros”.
Abuso sexual agravado
El pastor enfrenta cargos por los delitos de abuso sexual simple agravado por su condición de ministro de culto, en concurso real con acoso sexual virtual (grooming).
En tanto, religioso tiene antecedentes por dos denuncias contra él presentadas en 2024 por abuso sexual agravado, ambas en La Matanza, y otras dos 2003 en Morón, en ese caso por tentativa de hurto.
En los allanamientos, personal policial de la División Investigaciones contra el Cibercrimen incautaron cuatro teléfonos celulares, dos notebooks, una computadora de gabinete, dos cámaras, una filmadora, documentación y anotaciones.





