
Una vez más la ciudad, como desde hace años, va menguando su capacidad de escurrimiento cuando las precipitaciones pluviales alcanzan un rango que apenas supera los 70 mm en varias horas. Entre anoche y hoy se pudieron observar los sectores de Edison y Vértiz, zonas aledañas al estadio mundialistas y otros barrios de la perisferia resignados a convivir con estas contingencias climáticas a donde el Estado no llega a pesar de los fenómenos que se repiten desde hace décadas. Se postergan obras de infraestructura urbana como la falta de poda que con otros malos servicios siempre agravan la situación.
El daño más ostensible fue el sucedido en el Barrio Peralta Ramos, donde una vivienda resultó parcialmente dañada al caer un añoso eucalipto que destruyó el techo sin producir mayores consecuencias a sus moradores que se encontraban descansando en la vivienda.
La casa no presenta riesgo de derrumbe y que los daños se estructurales se dieron en el techo y el baño. Además, agregaron que había otro árbol con peligro de caída, indicaron desde Defensa Civil.




