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Ledesma 12º en Viedma y 11 º en el campeonato

 

El piloto marplatense Christian Ledesma resultó 12º a 17 segundos y fracción de la punta que ocupó el ganador Mariano Werner, inalcanzable para el resto de los competidores. Ledesma largó en el 17º lugar y pudo poco hacer con el medio mecánico que tuvo a disposición para la competencia. No estuvo ni en clasificación ni en carrera en el lote de los punteros durante el fin de semana. Quedó en el 11º puesto en el campeonato con los puntos logrados ayer.

Entre los posibles clasificados de Tres de Último Minuto figura Christian Ledesma (Chevrolet), que sabe lo que significa ganar en 2021, pero que deberá sostenerse en ese lote de aspirantes y realizar una cosecha de puntos importantes en las dos siguientes pruebas.

El paranaense ganó tres de las últimas cuatro fechas y con la victoria en Viedma, donde el TC desarrolló la 13ª de las 15 estaciones de calendario, es el nuevo líder, con una ventaja de 13,5 puntos sobre… Canapino.

Una muestra de contundencia, porque el entrerriano no logró marcar registro en el primer entrenamiento, por un problema en el cardan. Ahí salieron al rescate los héroes invisibles, los mecánicos e ingenieros que integran el equipo, para recuperar el auto para la segunda tanda libre, donde quedó escolta de Jonatan Castellano (Dodge). El resto fue demoledor: se adueñó de la pole, ganó la serie clasificatoria, la que fue la más rápida de la jornada, y la carrera final.

El éxito en Viedma también es un desquite para Werner y su motorista, Rody Agut. La desclasificación en la carrera que fue la apertura del calendario 2020, después de que el diámetro interior del centrador del carburador fuera objetado en la revisión técnica, resultó un trago amargo para el piloto y el preparador. El paranaense apoyó a quien reemplazaba a Marcelo Machete Esteban, histórico proveedor de los impulsores del entrerriano, cuando los gerentes del Memo Corse -los hermanos Occhionero- pretendieron quitarse de encima a Agut, después de aquella experiencia y de un par de roturas que exhibió el Ford. La historia es conocida: Werner se consagró por primera vez campeón con los motores que defendió y la presencia de Rody fue clave en esa conquista. Tan determinante que optaron por continuar juntos y se marcharon para alistarse bajo el techo del Martínez Competición, la estructura que lidera Omar Gurí Martínez.

“Pedí un esfuerzo más después de la carrera en San Luis [del 3 de octubre, donde ganó en el autódromo Rosendo Hernández] y ahora voy a pedir el doble. El mérito es del equipo, soy la cara visible de los “monstruos” que hay atrás de todo esto. Son los mismos que me llevaron a ganar el campeonato, me dan confianza y tranquilidad”, relató Werner, en la transmisión oficial de TV. El actual monarca acumula cuatro triunfos en el año -en 2020 logró tres-; el último piloto en lograr esa racha fue Matías Rossi en 2016, aunque el Misil no fue campeón por la temeraria maniobra que ensayó Werner en el Gran Premio Coronación en La Plata. La corona cayó en las manos de Guillermo Ortelli, fue la séptima del saltense, que a fin de año se despediría como piloto, aunque continuaría ligado al TC y al JPCarre

Con dos fechas para el desenlace, Toay y Villicum serán los escenarios, evaluar el valor de las victorias y los kilos de lastre que se suman son una variable para los pilotos. Werner arribó con 40 kilos extras y el éxito en Viedma le cargará otros 10, aunque el paranaense privilegió los puntos por sobre el peso que se le agregará al Ford. “Siempre pienso en el triunfo, esto es TC. Cuando está la chance de ganar no hay que desaprovecharla. No es lo ideal el sistema de lastre y menos cargar, pero me encantan los puntos. Uno corre para ganar, no para levantar”, expresó con una sonrisa. Y los rivales entienden que el auto N°1 logró un funcionamiento superlativo y que los kilos no parecen afectarlo. “Sigue escapándose la oportunidad de ganar y Werner tiene un nivel tremendo”, aceptó Mauricio Lambiris (Ford), el uruguayo que finalizó en el tercer lugar. “Queríamos ganar, pero tiene un funcionamiento superior: él y el conjunto”, comentó Leonel Pernía (Torino), que terminó como primer escolta. Los dos necesitan de la victoria que habilita al título.

Ganar y no darle la oportunidad al resto es una táctica de Werner, que así desmorona a los rivales. El título está abierto para varios pilotos, aunque actualmente el único que le ofrece batalla es Canapino. Al arrecifeño lo separan 13,5 puntos y ya logró el triunfo. “A todos nos sorprende el funcionamiento de Werner con los kilos que tiene, pero por algo le dicen el Zorro: bien ganado lo tiene. Lo felicito por todo el trabajo que está haciendo”, dijo Canapino, que ganó la primera carrera del año, algo que su padre Alberto intentaba desechar para no cargar lastre desde el inicio del calendario.

Detrás de Canapino asoma la lista de pilotos que se ilusionan con el título, aunque le falta el requisito de la victoria o la desventaja en puntos es tan grande que es prácticamente una quimera. Facundo Ardusso (Chevrolet), que llegó como puntero de la Copa de Oro y debió contentarse con el 10mo puesto en la carrera final, después de que un pinchazo en el neumático trasero izquierdo que lo hizo caer en el clasificador; al igual que Lambiris y Pernía, Juan Pablo Gianini (Ford) y Marcelo Agrelo (Torino) tampoco firmaron un triunfo. Recién CastellanoJosito Di Palma (Ford) y Gastón Mazzacane (Chevrolet) -ubicados entre el 8vo y 10mo puesto en la Copa de Oro- cumplen con el requisito de la victoria, pero la diferencia es 47, 60, 5 y 68 unidades.

En 2009, Werner debutó en el TC. Al año siguiente peleó por primera vez por el título, que se definió en un mano a mano con Canapino -finalmente campeón- en la última fecha, en Buenos Aires. Doce años debió esperar para lograr su primera corona y ahora quiere repetir el festejo. Para eso, actualizó la estrategia que usaba el padre de su principal rival.

 

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