Política

Falta trabajo y el subempleo es variable de ajuste

 

 

El análisis de las estadísticas surgen de un estudio comparativo, elaborado por la Consultora Ayala y que dice textualmente lo siguiente:

“El último informe de INDEC correspondiente al segundo trimestre de 2011 informa un indicador de desempleo para el aglomerado Mar del Plata- Batán de 11,0% que, comparado con el informe del mismo trimestre del año anterior, registra un ascenso de 2,7 %, lo cual a primera vista resulta desalentador.

Sin embargo, tomar como único indicador de las características del mercado de trabajo del partido de Gral. Pueyrredon, a la tasa de desempleo, podría conducirnos a un análisis poco comprensivo. Para dar al análisis la amplitud que se merece proponemos considerar la brecha de empleo, recordando que no sólo se trata de mirar el indicador de desempleo sino que el subempleo es un actor tan o más importante en el análisis del mercado laboral. Si la expansión de la disponibilidad de mano obra excede en dinamismo la expansión del número de puestos de trabajo propios emerge una brecha de empleo.

Esta puede expresarse en desocupación abierta, pero puede no ser la única forma de hacerse visible en los indicadores ya que el principal mecanismo de ajuste se observa en la generación de subempleo.

Cuando hay desajuste entre la mano de obra disponible y la generación de fuentes de trabajo, un primer efecto se manifiesta a través de las tasas de desempleo (de tiempo abierto encubierto) elevadas o crónicas. El balance del mercado de trabajo podría sostenerse a través de una segunda vía de ajuste que es el subempleo.

En este sentido, se puede realizar una diferenciación entre ocupaciones plenas y no plenas. Las primeras corresponden a formas de inserción ocupacional genuinas y son, a las que se hace referencia cuando se habla de la generación de puestos de trabajo. Las segundas tienen la naturaleza de un mecanismo de ajuste del mercado de trabajo ante la tendencia a un desajuste crónico entre las disponibilidades de los recursos humanos y las oportunidades de empleo. Se pueden definir como actividades “refugio”, en tanto permiten ejercer alguna ocupación productiva y derivar un ingreso ante la imposibilidad de obtener una inserción ocupacional más regular o integrada.

El subempleo se puede expresar en una diversidad de formas particulares. Cuando la referencia se hace al subempleo visible u horario se habla de los ocupados que trabajan involuntariamente una jornada de duración menor a la habitual.

El sector informal urbano donde se encuentran una variedad de actividades desarrolladas en unidades productivas de pequeño tamaño y estructuración no formal, con bajos niveles de productividad, acceso virtualmente irrestricto, elevada rotación, reducida intensidad de capital, incapacidad de generar excedente para formación de capital. Los estudios empíricos ubican este segmento entre los comerciantes y los servicios personales.

El servicio doméstico, el sobreempleo en el sector público y el denominado sector rural tradicional como segmento ocupacional primario completan las diferentes expresiones del subempleo que, también hace referencia, a otros fenómenos como la tercerización del empleo, la expansión del cuentapropismo, la microempresa y el trabajo familiar.

La estacionalidad del primer trimestre en el aglomerado Mar del Plata – Batán, característica del trabajo temporario de toda ciudad turística gestan un desajuste entre la oferta y la demanda potencial que como en el caso del segundo trimestre de 2009 y el actual cobra mayor visibilidad la tasa de desempleo frente a una merma del subempleo.

Variable histórica de ajuste
En relación a los gráficos elaborados en base a datos provistos por el INDEC se observan algunas cuestiones interesantes que avalan y sustentan la idea del subempleo como variable de ajuste. Si prestamos atención a las tasas de subocupación del los segundos trimestres de 2009 y 2010 notamos un significativo aumento de la misma (de 29000 subempleados en el año 2009 a 38000 en 2010). Esto se tradujo en una reducción del 19% en la tasa de desocupación de una año al otro (43000 desocupados en 2009 y 24000 en 2010).

El último informe del INDEC arroja un llamativo 11 % de desocupación. Estaríamos frente a un aumento de 2,7 % del desempleo. Pero si tenemos en cuenta que en el segundo cuatrimestre de 2010 los subocupados eran 38000 y en 2011 para el mismo período son 25000, estamos frente a la reducción del la tasa de subempleo que al no ajustar la tasa de desempleo, esta última tiende al aumento.  

Sumando las tasas de desocupación y subocupación la brecha de empleo en relación al mismo período de 2010 resulta menor. En este sentido, los desocupados más los subocupados ascendían a 62000 personas mientras que en el actual período se encuentran en las 57000.

En síntesis, la mirada y el análisis de los indicadores del mercado de trabajo deben abrirse hacia el concepto de brecha de empleo considerando la composición compleja del mismo. El subempleo es una variable de ajuste que en Mar del Plata continua siendo una constante.

Fuente Consultora Ayala

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