Política

Wado no manda un proyecto para posponer las elecciones y le tira la presión al Congreso

Una nueva presión de los gobernadores a través del jefe del oficialismo del Senado José Mayans, condicionamientos de Cambiemos y la inminente ley para definir los parámetros de las cuarentenas dejó en suspenso una vez más la definición de la fecha de votación de las primarias y generales, pese a que ya hay acuerdo sobre las fechas entre el Gobierno y el principal frente opositor.

 

 

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El ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro propuso que sean el 12 de septiembre y el 14 de noviembre, Cambiemos aceptó pero exigió una cláusula que garantice no volver a modificar condiciones electorales durante el año.

Parecía suficiente para que el ministro enviara el proyecto esta semana y se sancionara la próxima, porque mucho tiempo no hay: el 10 de mayo es la fecha puesta por la Cámara Electoral para que el Gobierno convoque a las primarias el 8 el agosto si no hay una ley sancionada que indique lo contrario.

Pero Cambiemos esperó en vano un proyecto del Ejecutivo con las fechas y su cláusula,  que no llegó ni llegará. “Ya existe uno de los diputados radicales Carla Carrizo y Emiliano Yacobitti, que propone la postergación de las PASO a septiembre, y que fue el que se discutió en el marco de la reunión del Congreso con el bloque de JxC”, informaron desde la Casa Rosada.

Y aclararon que la única objeción técnica que tenía ese proyecto era el de la Cámara Nacional Electoral (CNE), que informó sobre la imposibilidad de realizar el escrutinio definitivo de Las PASO en un plazo de 45, dado que entre una elección y otra se requerían al menos 60 días.

Lo cierto es que el jueves también ingresó un proyecto de Pablo Ansaloni, habitual aliado del oficialismo, presentó un proyecto muy similar al del borrador acercado por Wado, pero todavía no hay fecha para su tratamiento.

La Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el oficialista Hernán Pérez Araujo, aún no tiene fecha de convocatoria por este u otro tema. Se reunió el jueves para dictaminar la ley que exime de sanciones a partidos políticos por no haber completado las fichas de afiliación o celebrar elecciones, pero no hubo novedades sobre las fechas de votación.

Además, este viernes venció el protocolo de sesiones remotas en ambas Cámaras y en Diputados, funciona desde noviembre con la obligación de asistir en forma presencial a quienes no estén infectados de Covid o sean de riesgo.

El tercer proyecto que debería ponerse en tratamiento es el presentado en diciembre por diputados cercanos a los gobernadores para suspender las primarias, que Wado, después de reunirse con los jefes de Juntos por el Cambio, afirmó que quedaba desechado.

Sin embargo, Mayans pidió considerarlo y así la negociación legislativa quedó empantanada por una interna oficialista que no termina. Y un juez federal de Santiago del Estero le dio lugar a una presentación judicial para suspender las primarias.

Si falla a favor y hay apelación, el tema recaerá en la Cámara Nacional electoral, cuyos jueces se reunieron este miércoles De Pedro para estudiar protocolos generales en las elecciones.  Acordaron distribuir barbijos a todas las autoridades de mesa y partidarias, kits sanitarios, alcohol en gel y sanitizante para la limpieza de establecimientos.

¿Qué pasa si la semana próxima no se trata ningún proyecto?. Alberto debería llamar a votar el 8 de agosto y especular con un futuro acuerdo a riesgo de una impugnación, por interrumpir un proyecto electoral en marcha.

El aumento de los casos complica la continuidad de esos parámetros, pero por ahora no hay siquiera conversaciones y sin un protocolo firmado no hay cómo emitir dictámenes. En el Senado es todo más fácil, porque Cambiemos nunca puso reparos en sesiones remotas sin excepciones, con la chance de que hasta 20 de 72 puedan ocupar sus bancas.

 

En la Rosada, por ahora, creen que no pasará. “El único interés del Ejecutivo en el tema siempre fue el sanitario. Separar las elecciones lo más posible del invierno como recomendaron los sanitaristas y ganar el máximo de tiempo posible para vacunar más argentinos y argentinas”, aclaran. Pero la pelota la tiene el Congreso. Por ahora, sin definiciones.

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