Política

Vidal no se equivoca: Falbo es funcional al P.J.

37276El triunfo electoral de María Eugenia Vidal tiene el efecto de haber pateado un hormiguero. Ha conmocionado no sólo los cimientos  de la organización política de la Provincia de Buenos Aires, sino que comprende sin dudas también al Poder Judicial bonaerense. La justicia no ha sido independiente, cuando la política y las mafias la necesitaron ha estado a su servicio.

No hay que olvidarse que Daniel Scioli pintó bandas de color naranja en los móviles policiales, que izó banderas del mismo color junto a patrulleros ubicados de consigna en operativos de control y vigilancia, hizo lo mismo con frentes del Banco Provincia donde reemplazó el verde característico de la entidad crediticia oficial por el color naranja.

Mientras se conocen las sospechas de la gobernadora bonaerense, sobre la actitud de María del Carmen Falbo, en relación a su intervención en la búsqueda de los evadidos condenados por el triple crimen de General Rodríguez. Cómo se recordará la fuga se produjo hace ocho días desde la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, provincia de Buenos Aires.

Existe una nítida bajada de línea de Falbo, a los fiscales generales de cada jurisdicción, algunos de ellos con más de una década al frente de sus procuraciones. Vidal recién sospecha ahora lo que muchos ya han olvidado, porque es la realidad desde hace muchos años, y han convivido resignadamente con esta situación, hasta naturalizarla. Lo que ocurre es que el P.J. ha reinado ejerciendo el poder en la máxima proporción.

Para María Eugenia Vidal su desembarco como sucesora de Daniel Scioli, no es sólo la desaparición de $ 20.000.000.000 de un déficit de Scioli,  que no para de crecer ni tampoco que le presten acuerdo para endeudarse en $ 100.000.000.000. El cáncer de la hegemonía peronista ha sido el manejo integral de la provincia, que no dejó al margen a la Justicia, que le ha sido negada a los bonaerenses, aun cuando los mismos, hayan tenido que acudir a la misma como víctimas.

La bancarrota provincial no sólo es aplicable sin eufemismos, a toda la organización del sistema político administrativo e institucional, de la provincia que contiene al 40 % de los habitantes del territorio nacional.

Falbo ha montado un aparato que ha funcionado de acuerdo a los intereses políticos del P.J., que tras 28 años ha tapizado con nombramientos que se han subordinado al poder de los gobernadores desde 1987. No sólo debemos atenernos a la falta de registros de obligaciones de la administración con el Banco de la Provincia de Buenos Aires. La mayor deuda pendiente es la negación de Justicia. Han desarrollado la injusticia de convalidar la falta de equivalencias, no todos fueron iguales ante la ley.

La conmoción que provoca la huida de tres condenados a perpetua, a sólo 14 días de la asunción de María Eugenia Vidal, es sólo la punta del iceberg en una provincia que se ha manejado con la mayor discrecionalidad política del partido gobernante.

Las decisiones judiciales en innumerables causas han respondido a razones políticas. A tal punto no sólo de direccionar las investigaciones, sino también cuáles se investigan y cuáles se archivan. En general, salvo raras excepciones, cada uno de los departamentos judiciales provinciales, en especial el de Mar del Plata, anida el ánimo del manejo funcional al P.J. La llegada de María Eugenia Vidal es recobrar la esperanza de un volver a vivir.

Los bonaerenses deben tener la actitud desde cada lugar que ocupen en la provincia, de dotar de mayor empoderamiento a la gobernadora de CAMBIEMOS. Estas mafias enquistadas, que pueden observarse en la Policía de la Provincia y en su Servicio Penitenciario, no hubieran sido posible con un poder judicial que actuara conforme a derecho.

Sin ir más lejos, en General Pueyrredon, la fiscalía General funcionó como una unidad básica, y en la última campaña el diputado provincial Rodolfo “Manino” Iriart, montó operaciones mediáticas en la propia sede del despacho del fiscal General, doctor Fabián Fernández Garello (ex concejal del P.J.). Para las mismas hubo convocatorias de conferencias de prensa, generales y selectivas, con una clara intencionalidad de perseguir rédito electoral.

mdphoy.com dará a conocer en los próximos días las cifras de una estadística propia (con su respectivo mapa del delito) que eleva a 82 las muertes violentas en 2016, en el Departamento Judicial de Mar del Plata, en su mayoría provocadas por ajuste de cuentas provenientes de acciones relacionadas con el narcotráfico. La tendencia no sólo se ha consolidado sino que tiende a crecer aunque levemente. Pero la conclusión es que no baja y que los índices se han mantenido durante 2013, 2014 y 2015, lo cual es una demostración palmaria del fracaso logrado en la materia, de manera irrefutable.

La estadística propia de nuestro diario digital responde a una línea editorial, adoptada a raíz del ocultamiento de las cifras del delito, que también como en el caso de la inflación, la desocupación, la pobreza, la inseguridad, se han tapado sistemáticamente por el Poder Ejecutivo de la Provincia, con la anuencia explicita de las autoridades judiciales respectivas.

Hay un discurso político cargado de convicciones, a través de la Coalición CAMBIEMOS. María Eugenia Vidal puso en marcha una lucha titánica, con el objetivo de derrotar no sólo al narcotráfico, sino a toda una organización mafiosa enquistada en las estructuras de poder de la Provincia de Buenos Aires.

Con el compromiso de esa decisión política, se deben ejercer más que nunca los derechos que surgen del deber cívico al servicio de la gente. Es claro que semejante desafío no se puede afrontar sin un claro respaldo ciudadano, de sectores independientes y organizaciones intermedias, aún sin identificación partidaria. Pero debe quedar claro que el pronunciamiento de los bonaerenses, colocó un límite, una barrera, definido con una sola palabra: BASTA.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

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