Arte y Cultura, Cine

Una ciudad que se abre al cine

Otro enfoque. Se podría asegurar que la ciudad nunca se vio así en el cine.

Un joven se despierta, saluda a otros amigos que duermen en la casa, un espacio desarreglado, desprolijo. Desayuna. Casi nadie habla o se dicen poco. El protagonista abre la puerta y el paisaje se nos hace conocido. Es conocido. Es la avenida Champagnat. No es chauvinismo, pero Mar del Plata nunca se vio así en el cine. Somos nosotros hace ese milagro: convierte a la ciudad en un espacio apto para aventuras de celuloide.

Somos nosotros es una película de Mariano Blanco, que se vio en el último BAFICI y que está rodada en escenarios de la ciudad: el reparto está integrado por Mariano Soria, Ayelén Galatti, Tomas Scicchitano, Margaux Cauchy y el propio Blanco. El film se verá este martes y miércoles a las 18:30 y a las 20:30 en el marco del ciclo de Nuevo Cine Argentino que se proyecta en la Sala Nachman del Teatro Auditórium (Boulevard Marítimo 2280).

Hasta ahora la ciudad había sufrido dos tipos de recreaciones en el cine: o la celebración de la ciudad feliz, sus playas y el verano, típico del cine nacional de hace 40 años, con Porcel y Olmedo propagando chistes verdes por ahí; o una mirada melancólica, de adolescentes, con jóvenes sin rumbo y un registro cercano a los códigos del Nuevo Cine Argentino. Por eso, y porque aprovecha muy bien algunos escenarios de la ciudad, el film de Blanco logra salirse de ese modelo.

Si bien es cierto que tiene procederes narrativos que están más cerca de la generación del Nuevo Cine Argentino, con planos largos y escasos diálogos, Somos nosotros se distancia de este movimiento porque sus personajes no parecen padecer la abulia del mundo sobre sus hombros. Eso, y que son jóvenes de acción, aún dentro de su universo restringido de skaters y trabajos no demasiado bien remunerados.

Los conflictos son sentimentales y tienen a tres protagonistas, todos vinculados con el skate y la Plaza Mitre. Ese es el nexo que los une y desde allí parte esta historia coral y urbana, con jóvenes que buscan relacionarse afectivamente: desde el muchacho del delivery que encuentra un amor impensando e imprevisto, pasando por aquel que discute con su novia, hasta el otro que atraviesa toda la noche sin hallar respuestas del otro lado. Todo, pero todo, convergerá como es debido en la playa: un cliché del que no se podía escapar, pero al que se le encuentra una estética vuelta de tuerca.

Somos nosotros fue una saludable novedad en el panorama del Nuevo Cine Argentino y que tuvo una buena acogida en diversos festivales donde se presentó: de hecho, en el BAFICI recibió una mención especial en la Competencia Argentina y fue seleccionada para participar de la competencia oficial del 21 FidMarseille; estuvo en Expresión en corto (Mexico) y en la competencia de primeras y segundas películas del 26 Warsaw Polond.

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