Ciudad, Información General

Turismo: otro récord que abre oportunidades

Cada vez que se produce un boom turístico como el que acaba de registrarse este fin de semana extralargo, suelen rebatirse las evidencias con un latiguillo que tiende a minimizar el fenómeno: «Los que viajan son siempre los mismos». No importa que hayan colapsado las rutas a la costa o que llegar a Mar del Plata pudiera demorar 8 horas.

El fenómeno va más allá de cuál sea el gobierno y la orientación de sus políticas. Tiene ya varios años y tiende a profundizarse. Gana capilaridad y, como anhelo, trasciende las clases sociales. Se trata de comprender la creciente implicancia que tiene el viaje para los argentinos. Y desde allí, las enormes oportunidades que genera esta nueva gran pasión nacional. Si revisamos los datos más recientes, podemos afirmar que, hoy por hoy, todo aquel que puede no lo duda: «Hay que viajar».

En la más reciente investigación que realizamos en Consultora W y Almatrends, finalizada el 17 de marzo de este año -total país, todas las clases sociales, 1000 entrevistas, +/- 3% de margen de error-, indagamos cuántos argentinos se habían ido de vacaciones durante el pasado verano.

Habiendo dado cuenta de la estructura y la magnitud del hecho, vale la pena indagar en las motivaciones que lo sustentan. Históricamente fue muy difícil para el ser humano anhelar aquello que desconocía. El cambio, una vez más, lo introdujo la tecnología. Desde la irrupción de Internet y, especialmente, de las redes sociales para acá, hoy todos conocen todo. Y, por lo tanto, todos quieren todo. Los deseos se vuelven cada vez más homogéneos. Aquello que antes era un lujo para pocos, hoy termina resultando accesible para muchos, y aspiracional para la gran mayoría.

En una sociedad que, frente a la intensidad y el vértigo de la supraestimulada vida actual incorporó la lógica on/off -desconectar es condición necesaria para poder conectar-, viajar adquirió múltiples significados. El viaje hoy es placer, escape, descanso, conocimiento, cultura, aprendizaje, entretenimiento, experiencias, compras, descubrimiento y contenido. «Si no se sube, no existió».

Para mucha gente, viajar no solo vale la pena, sino que además es posible. Hay múltiples opciones y se puede pagar hasta en 18 cuotas. Frente a otros bienes que también compiten por la billetera, los precios relativos se ven razonables.

No puede soslayarse que el gobierno nacional ha definido el turismo como uno de los motores del crecimiento. Su carácter federal y mano de obra intensiva se alinean con el objetivo de crear empleo en todo el país. Las provincias y municipios, oficialistas y de la oposición, tienen sumo interés en que esto suceda.

El Plan Federal de Turismo 2020 tiene como objetivo llegar a los 9 millones de turistas extranjeros -en 2017 fueron 7 millones- y a los 70 millones de turistas internos -cerramos el año anterior aproximadamente con la mitad-, creando, como consecuencia de la expansión, 300.000 nuevos puestos de trabajo.

Está en marcha un ambicioso plan de infraestructura vial para mejorar rutas y autopistas. Del mismo modo, se están ampliando y modernizando 19 aeropuertos. Las aerolíneas low cost comienzan a ser realidad. Aerolíneas Argentinas sigue ampliando su flota. Buquebus anunció obras para ampliar la terminal de Puerto Madero y la llegada de un nuevo barco para 2000 pasajeros en octubre de 2019. El negocio hotelero volvió a activarse, con compras y nuevos proyectos en segmentos que van de 3 a 5 estrellas. Airbnb, el sitio de alojamientos particulares por Internet, ya está incorporado por la gente como una opción válida.

Todas las variables analizadas permiten extraer dos conclusiones claras. Los argentinos, como quedó demostrado en el verano y en esta Semana Santa, cada vez quieren viajar más. Toda la infraestructura del sector -privado y público, nacional, provincial y municipal- se está preparando para darles el gusto.

Por: Guillermo Oliveto – La Nación

Los comentarios están cerrados.