Política

Teléfono Guzmán: esto no es sarasa y hay que ponerla

El traslado de la devaluación del peso con maquillajes como el impuesto país y a cuenta de pago del impuesto a las ganancias, se va trasladando a precios de consumos domésticos. Esa devaluación  no escapa a la provisión de servicios de mediana complejidad y en tecnología  moderna o denominada de última generación, resulta directo e imposible de evitar el impacto que significa el traslado a precios.

El dólar como moneda de referencia, excede el denominado dólar ahorro que demanda cada mayor cantidad de pesos que está en el orden de $ 130.- / $ 140.- es como un insumo sin el cual se interrumpen procesos de fabricación, cadenas de comercialización etc. Las autoridades económicas no desconocen esta realidad que se deslizará hacia la faz de costos.

 Los márgenes de rentabilidad se han pulverizando, ya no resisten y la caída de consumo abre la puerta de la recesión que agrega una cuarentena que ha sobrepasado los 180 días producto de la pandemia del Covid-19.

 

 

El ministro de Economía, Martín Guzmán, se brindó dispuesto a estirar o sarasear y la propuesta la tomó cómo válida el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, una eminencia en el arte de la sarasa puesta al servicio electoral del regreso de CFK.

Como consecuencia de la devaluación del peso, se han reducido los salarios reales y los haberes jubilatorios. Se ha derrumbado el poder compra, se multiplica la velocidad del estado de pobreza y los niveles de desocupación alcanzan índices desconocidos.

 

Los comentarios están cerrados.