Política

Scioli, el He-Man de barro

scioliSu peronismo es reciente conforme lo acredita su edad y su entrada al P.J. de la mano del caudillo de Anillaco. No es un peronista histórico ni de primera generación sino algo más parecido, siguiendo el conocido esquema de Ortega y Gasset, a un militante de cuarta o quinta generación. Sin embargo esta ausencia de pergaminos justicialistas más que un inconveniente en su carrera ha sido algo como una medalla a considerar.

Es notable la manera que muestra en la construcción de poder. Desde los tiempos que ejercía la vicepresidencia hasta el actual momento, pasando por la crisis de la Resolución 125, la insubordinación policial, los desplantes de los Kirchner y un sinfín de situaciones similares. El gobernador aparece como un He – Man político que entra en el barro del poder y no se ensucia o se mete a las agua turbias del Rio de la Plata y no se moja. Es incombustible dicen sus enemigos y no le entran las balas que a lo largo y ancho de la provincia le arrojan propios y ajenos. Pareciera como si el afán de pintar todo de naranja, fuera un escudo protector contra todos los males.

Para este superhéroe la indomable provincia de Buenos Aires, que produce el 40% de la riqueza nacional, mientras recibe apenas un 19 % de Coparticipación, que viene casi el 40% del padrón electoral, es un mero paso para el logro de sus más caros deseos, ser presidente de la Nación.

Para ello no ahorra esfuerzo y su cuenta de gastos en publicidad y marketing político es la más abultada que recuerdan los presupuestos de la Provincia. No hay ruta, por más pésimo estado en que se encuentre, que no tenga un Scioli 2015 de color naranja. Su planta de empleados provinciales  se duplicó a lo largo de su gestión, sin que los resultados tuvieran el mismo alcance.

No ceja Daniel en recibir apoyos de todos los extremos del ideario justicialista. Desde ex montos setentistas, hasta los briosos jóvenes de La Cámpora, pasando por las huestes del Movimiento Evita y los barones del conurbano fundamentalmente en el 2º  y 3er. cordón del mismo. Todos lo ven presidenciable y quieren acordar el futuro con él. Hasta la misma CFK que lo humilló cuando pudo, busca hoy garantizar impunidad para ella y su gente en los años que vienen.

Tampoco lo sostiene su gestión al frente de la provincia. Por el contrario, sus logros son escasos en materia de seguridad, educación, salud y rutas transitables. No se recuerda tanta falta de gestión desde el comienzo del periodo democrático. Enumerar  los faltantes nos llevaría varias páginas, pero basta recorrer la ruta 88, llegar al Hospital Interzonal, pasando por una escuela primaria del Barrio Regional y terminar el raid en la cárcel de Batán, para darse cuenta lo mal administrados que están los fondos de los bonaerenses.

Ocurre que para este Conservador Popular, lo que importa es el orden establecido, el sistema de premios y castigos que le brinden paz y orden en su gestión. Para él no hay que perder el rumbo y por ello el norte y el poder son una constante.

Paradójicamente su sola nominación como candidato del FVP significa el fin del relato K. Ser parido por el actual gobierno es quizás su punto más débil y lo que lo hace vulnerable. Nadie cree en su fidelidad cristinista y a medida que se acerca la fecha electoral, la ambivalencia demostrada es su Talón de Aquiles. No le creen los propios, aparecen con fuerza los Randazzo, ni los ajenos que como UNEN, Macri o Massa sienten que el verbo florido del famoso Manco de Lepanto, no le alcanza al dueño de La Ñata, para ganar el partido más importante. Seguramente, cuando pase el verano naranja y tengan los candidatos que rendir examen, el motonauta devenido en gobernador, una vez más naufrague en sus propias contradicciones y el pueblo bonaerense vea como todo lo naranja tiene los pies de barro y termina convirtiéndose en fango.

Dr. Eduardo Romanín

Precandidato a gobernador

Partido Socialista Auténtico en UNEN

 

Los comentarios están cerrados.