Deportes

Quilmes venció a un flojísimo Peñarol

Con gran actuación de Eric Flor y una buena conducción de su base Luca Vildoza, Quilmes le ganó 78 a 61 a un pálido Peñarol, que jamás demostró estar a la altura del superclásico. Solo apariciones esporádicas de Franco Georgetti y el foráneo Rob Reed le hicieron creer a los “milrayitas” que estaban en cancha y que el equipo no era un fantasma.

De esta manera Peñarol agrava aún más su pésima temporada, que por ende deja muy comprometido a su orientador táctico Marcelo Richotti, cada vez más cuestionado por los seguidores. Mientras que el “Tricolor” por primera vez en décadas, logró dos triunfos en la misma temporada frente a su eterno rival y con baile sobre el final.

El primer cuarto lo ganó claramente Quilmes por 28-12. Primero con el goleo de Eric Flor penetrando y dañando, y después con Ariel Eslava en el poste bajo. Peñarol, en cambio, estuvo maniatado y anotó poco e incómodo. Solo con Steffphon Pettigrew fue natural.

El “Milrayitas” mejoró en el segundo cuarto y con un triple de Rob Reed y otro de Juan Pablo Figueroa se puso a 32-24. Pero Quilmes, más sereno, contestó con un 4-0 para volver a despegarse. El equipo de Marcelo Richotti pareció encontrarle la vuelta defensivamente, pero adelante le siguió costando y se fue abajo por 10 (41-31).

En el tercer cuarto, una nueva reacción del elenco de Richotti llegó, para ponerse a seis (51-45) con un triple de Franco Giorgetti y una volcada de Roberto Acuña. Antes, Quilmes se había alejado por 14 (47-33) con un triple de Tracy Robinson. Y después de la remontada del visitante, los “Cerveceros” metieron un 5-0 para irse arriba por 11 (56-45).

En el último, la distancia para el dominador creció hasta 16 con un triple de Flor (70-54) cuando restaban 3 y medio. Allí Peñarol metió un 5-0 esperanzador de la mano de Giorgetti. Pero no le alcanzó, porque Quilmes, como en todo el partido, estuvo más firme en ofensiva y no se dejó avasallar.

 

Los comentarios están cerrados.