Política

Preocupación en el interior de la Provincia por la aceleración de casos

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En las últimas dos semanas, los casos diarios aumentaron un 45%, un ritmo mucho mayor al Área Metropolitana de Buenos Aires.

La situación epidemiológica comienza a preocupar hacia el interior de la Provincia, con un marcado aumento de casos, 45% más en la últimas dos semanas, y a mucho mayor ritmo que el Área Metropolitana de Buenos Aires. De 136 casos diarios registrados el último día de julio, el interior pasó a contabilizar 247 casos positivos por día para la primera quincena de agosto.

En la segunda sección, San Nicolás confirmó 22 nuevos casos ayer y ya tiene 99 activos. En la cuarta sección, Bragado es el municipio más castigado: ayer confirmó 17 casos y tiene 150 positivos. En la quinta sección, Dolores tiene 50 casos activos; en la sexta sección, el mencionado Coronel Pringles con 51 casos confirmados activos y en la séptima sección, Azul, que tiene 46 casos.

El único municipio que por el momento decidió volver a un estado más restrictivo del aislamiento es Coronel Pringles, que confirmó 51 casos en los últimos días y volvió a fase 3. En los cuatro meses previos sólo habían tenido dos casos, que habían sido controlados.

“Durante meses y meses le dijimos a la gente que use el tapabocas, que se distancie, que no comparta el mate, que use alcohol en gel y, evidentemente, fallamos en el mensaje o fue la confianza de 130 días con solo dos casos, que fueron controlados”, indicó el intendente, Lisandro Matzkin a Télam.

La relajación en los protocolos sanitarios es un factor común en los municipios, y una de las causas en el aumento de contagios. La numerosa cantidad de actividades que están habilitadas a partir de la fase 5, a la que varios municipios presionaron para acceder, los deja más expuestos a un fuerte brote de casos si ingresa un caso positivo y no se detecta a tiempo, como ocurrió en Pringles.

“El exceso de confianza llegó a este punto. Compartieron un mate en un síntoma de la relajación“, lamentó Matzkin. En su municipio, las reuniones familiares de hasta 10 personas estaban habilitadas. Pese a que las recomendaciones son no compartir el mate, ni vasos, en una de las juntadas ocurrió y derivó en el pico de casos.

Pasó en Necochea, por un baby shower; pasó en San Pedro, por misas clandestinas; en Henderson, por una “previa” de adolescentes. Los brotes de casos en el interior tienen las reuniones en espacios cerrados como denominador común, donde los protocolos son imposibles de controlar y el relajamiento hace que un infectado reparta el virus a varias personas.

El traslado de policías y el Servicio Penitenciario Bonaerense

Otro foco de contagios al que le apuntan, esta vez con recelo, es al traslado de policías desde y hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires. Más de un intendente pidió cesar con los traslados de efectivos, e incluso Gustavo Walker amenazó a Kicillof con rescindir el convenio de adhesión a la Policía Comunal luego de que traslade 40 efectivos al conurbano.

“Acá aparecieron doce casos por una fuerza policial”, comentó días atrás el intendente de Tornquist, Sergio Bordoni, a INFOCIELO. Además de los traslados de los efectivos, las unidades del Servicio Penitenciario Bonaerense son parte del problema.

A fines de Julio, el Defensor General Penal de Bahía Blanca, Jorge Luis Sayago, denunció que el SPB ocultaba el número real de casos y realizó un pedido de informe, que no fue contestado. “Tenemos 22 internos confirmados contagiados con COVID 19, pero teníamos la sospecha de que el número era mayor”, contó en ese entonces. El número, efectivamente, era mayor.

Por todos estos motivos, a casi cinco meses del comienzo de la pandemia, la situación en el interior de la Provincia parece complicarse. Con varios municipios en fase 5, otros tantos en fase 4 y fase 4 “ampliada”, el aumento de casos genera preocupación y mantiene al Ejecutivo expectante. Si no hay una desaceleración, podrían retroceder una o más fases.

INFOCIELO

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