Arte y Cultura, Teatro

Porqué MDPhoy no cubre los Estrella de Mar

Por Mex Faliero

Como medio periodístico hemos tomado una decisión, que es no cubrir los premios Estrella de Mar. Por eso, estimado lector, usted no ha leído nada al respecto por estas páginas, ni sobre las candidaturas, ni sobre los jurados, ni sobre la ceremonia que se hará esta noche. Y, posiblemente, no lo pueda hacer ahora ni nunca, hasta tanto no se modifiquen los procedimientos de un premio que carece de criterio artístico y contiene un entramado de situaciones por demás dudosas y lindantes con la ética. Sin embargo, entiendo que como responsable de la sección espectáculos de este sitio debo dar una explicación, más aún porque los hechos que desembocaron en esta decisión me involucraron como partícipe directo. Sepan disculpar, entonces, si el texto adquiere un tono demasiado personal.

El año pasado, en lo que fue una reformulación del proceso organizativo, fui convocado a formar parte del jurado del Estrella de Mar: por primera vez se llamaba a periodistas de la ciudad, con la intención de “prestigiar el premio”, según se me informó. La invitación me fue cursada por Gustavo Hoyo, quien oficiaba como productor de la ceremonia y que este año ocupa nuevamente ese cargo. Del jurado participaron colegas de medios gráficos, radiales y televisivos de la ciudad e, incluso, de Capital Federal.

Seamos honestos, un premio siempre genera sospechas: desde el Oscar hasta una ceremonia de premiaciones en una sociedad de fomento, es normal que se crea que hubo arreglos, acomodos, maniobras poco claras. Sospechas que, en definitiva, nunca pueden ser corroboradas pero que terminan oscureciendo el panorama, a veces, injustamente. En mi caso, me vi ante la posibilidad de ver una premiación por dentro, de ser parte del proceso y, de esta forma, ayudar para mejorar la imagen del premio. Mi objetivo era, equivocado o no en mis elecciones, optar por aquello que me resultaba mejor, siempre siguiendo un criterio artístico, pero respetando un sistema democrático, como lo son 14 personas encerradas en un cuarto y votando. Aceptando el criterio de la mayoría, pero también sosteniendo firmemente mis argumentos.

Sin embargo la tarea fue imposible. Y, de hecho, se fueron corroborando progresivamente todas las sospechas y prejuicios que uno tenía de antemano. Digo esto, no sin pena: uno quiere que las cosas sean diferentes. Por empezar, el jurado no estaba solo en las deliberaciones: Hoyo, quien además de productor de la ceremonia hace prensa de algunos de los espectáculos teatrales que se ven en la ciudad, participaba no sólo como coordinador sino además orientando acerca de las ternas y la conveniencia de tener a cual o tal nominado. De esta forma, cerca de una decena de rubros fueron totalmente manipulados por conveniencia de la organización.

Un ejemplo como muestra: hasta el momento en que yo integré el jurado -me fui durante las nominaciones, luego renuncié- el espectáculo que por entonces hacía Jorge Rial era considerado por casi todos los jurados como una porquería. Sin embargo, terminó estando nominado. No me pregunten cómo, yo ya no estaba ahí. Una de las excusas que se ponían era que convenía tener a tal nominado por pedido de la transmisión televisiva; otra, que nominando a todos se evitaban las críticas y se iba a hablar bien del premio. No quieran imaginarse, entonces, qué pasaba con los espectáculos marplatenses: un desinterés, un manoseo y un maltrato tremendo. Semanas antes de mi renuncia, en tono un poco alto, pregunté si no se debía sostener un criterio artístico. Hoyo me dijo un poco amenazantemente que a él no le importaba lo artístico. Pero el error fue mío por haber seguido involucrado en algo que iba rumbo al fracaso. Incluso, por mostrarme en exceso ingenuo creyendo que iba a poder modificar algo.

Si bien hubo directivas bien marcadas en la figura de Hoyo, ustedes se preguntarán por el jurado: después de todo, eran más de una docena de personas deliberando y poniendo en discusión su propio gusto y criterio. Bueno, hubo críticas internas, pero también un silencio demasiado cómplice, sobre todo de los locales, gente de una tibieza -entre los que me incluyo- que no sorprende a esta altura, inmóviles y demasiados seguros de que el Estrella de Mar es un premio que instauró el Emtur y que, en definitiva, se usa para darle una palmada en la espalda al productor que vino a invertir unos mangos (trasladar esta actitud a otros terrenos y comprobar los medios de comunicación que tenemos en Mar del Plata). En eso hay que respetar a los cronistas porteños: son gente entrenada, preparada para nadar en este mar de tiburones, y que saben bien lo que hacen, poniendo su mejor cara de póker. No de gusto, este año la organización se preocupó en engordar la participación de periodistas porteños con la confianza de que ninguno se saldrá del redil, hábiles para respetar a rajatabla un contrato implícito en el que se reconoce lo que se debe reconocer. Y punto.

Sin embargo la endeblez de esta organización se cae sin necesidad de andar hurgando demasiado. El año pasado cuando arreciaron algunas escasas críticas, hubo preocupación oficial por demostrar que se trabajaba en serio y por informar que a pedido del jurado se instauraría una comisión especial que evaluaría las obras marplatenses a lo largo de todo el año; también, que sólo entrarían para ser nominadas aquellas obras locales que fueron estrenadas durante la temporada en curso. De más está decir que nada se ha cumplido.

Pero más allá de todo esto, de los intereses y las manipulaciones, de la mentira y las complicidades, lo que más molesta es que detrás de este premio se encuentra involucrada la Municipalidad. Entiéndase: aquí hay gente que hace alegremente su juego a costa del Estado municipal, que somos todos nosotros. Que la Municipalidad confíe en una persona como Gustavo Hoyo para organizar esto, es por demás preocupante. Aunque, no deja de ser coherente con la visión que tiene el actual Gobierno municipal sobre lo que es la gestión cultural, seguramente la más pobre en años. Pruebe y busque declaraciones del intendente Gustavo Pulti sobre la importancia del Festival de Cine en la ciudad: descubrirá que para él es relevante porque trae turismo.  ¿El arte, la cultura y lo que eso conlleva? Bien, gracias. Cuando en julio pasado Pulti estuvo en Colombia participando del Tercer Congreso Iberoamericano de Cultura con el fin de anticipar que Mar del Plata sería la sede de la cuarta edición, fue acompañado por el titular del Ente de Turismo, Pablo Fernández, y no por el de Cultura. Es extraño, pero también coherente.

En definitiva, y dándonos el lujo de dejar a un lado cuestiones morales y éticas -porque convengamos que a esta altura hay gente que no tiene más remedio, y lo peor es que a nadie parece ya importarle-, simplemente no cubrimos el Estrella de Mar porque es un premio que no tiene nada que ver con la cultura ni con el espectáculo (lo comprobamos, ya no son prejuicios). Tal vez pueda ser un acontecimiento para ubicar en las páginas de una revista de negocios, puesto que se trata de gente muy hábil para los mismos, pero nunca en un espacio donde se privilegia el arte -del talante que sea- por sobre las especulaciones. Por este motivo, y porque creemos muy firmemente que informar sobre el premio es también una manera de darle entidad a algo que no lo tiene, es que MDPhoy.com no hablará más sobre los premios Estrella de Mar. Este texto era una aclaración necesaria.

5 Comentarios

  1. que bueno que todo lo que pensamos hoy se haga la luz,,lo digo como marplatence, los que vivimos aqui y no tenemos la ventaja de ver ciertos espectaculos porque son caros y quienes tienen dicha corporacion no dan descuentos porque segun ellos es mala palabray hho… casualidad son los mas premiados ..todo es un vil negocio….en fin creo que a nuestroas artista locales ,, no les interesan al jurado…

  2. Mex
    sos un blandito ¿te fuiste corriendo porque te asustó Hoyo?
    los premios tiene que mejorarse laburando mucho, metiendose adentro para cambiar y presionar. Y eso ya está ocurriendo, sino preguntale a Hoyo que pasó con lo que les había prometido a la gente de Burlesque?
    Que MDP hoy no los cubra no soluciona nada, es solo un berrinche.

  3. Muy bien Mex!! Que se sepa!

  4. Querido Mex, en este mundo mercantilizado todo premio tiene sus enjuagues, bien lo decis con los Oscar y hasta con los Nobel. Me alegro que hayas puesto un poco de la luz sobre el tema. Creo tambien que para mejorar la situacion hay que pelearla de adentro y no dejarle el campo a estos mercachifles del negocio.

  5. AGUANTE MEX !!!

    Lamentablemente esto ocurre en todos los rubros, hasta en los concursos del afiche del Festival de Cine !!!