Policiales

«Perdí»: la frase que marcó el final para el cuñado de De Vido

blankCuando a Claudio Minnicelli la Policía Bonaerense le pidió que se identifique, el domingo a la noche, en Chapadmalal, supo que se habían terminado sus andanzas al margen de la ley. No atinó a nada. Sólo a una frase que reflejaba sus sensaciones. «Perdí», dijo. Y se entregó.

Así lo reveló el ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, quien comandó el operativo que terminó deteniendo a uno de los prófugos más buscados de los últimos tiempos. El funcionario confirmó que fue un vecino de la zona seducido por la recompensa de $250 mil quien aportó los primeros datos.

Sigilosamente, personal de la fuerza de seguridad llegó al barrio donde se escondía el cuñado de Julio De Vido y logró individualizarlo, dos días antes del momento en el que se produjo la detención.

Juan Castillo, el hombre que le alquilaba la pieza, contó que hasta ese entonces «El Mono» se movía en la zona como un vecino más. Compraba sus alimentos en la despensa, repetía que trabajaba en un proyecto en Sierra de los Padres, y hasta se había hecho un grupo de amigos para ir a bailar a Mar del Plata.

Ese hombre está acusado de estafar al Estado. Creen que lideró una asociación ilícita que ingresaba ilegalmente al país containers con productos fabricados en China. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, estimó que el ardid ascendería hasta los USD 70 millones.

La funcionaria resaltó, además, la «profesionalidad» con la que se movió Minnicelli durante su fuga. Muestra de ello es que nunca intentó contactarse con sus familiares, ni siquiera a través de allegados o amigos lejanos. «Vamos a hacer una reconstrucción de sus movimientos y vamos a analizar si tuvo algún tipo de protección política», prometió Bullrich.

Minnicelli se negó a declarar este mediodía. Su abogado pidió un par de días para tener contacto con el expediente. El miércoles, el juez volverá a ofrecerle que ejerza su derecho de defensa. Mientras tanto, médicos forenses le harán estudios: el detenido tuvo un pico de estrés en tribunales y aseguró que tiene antecedentes cardíacos.

Un comentario

  1. Hay algo que no me cierra y habrá que investigar: el tipo le cobraba 1.500 pesos por semana (es decir 7.500 por mes) en una barrio humilde, en una casucha precaria y sin servicios. Es evidente que sabía de quien se trataba y no le cobraba por el alquiler de una habitación sino por encubrirlo.