Política

Patricia Bullrich y Ritondo, junto al intendente Arroyo, anunciaron la llegada de 300 gendarmes a la ciudad

 

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El acto fue en Chapadmalal. Además de Arroyo, la funcionaria estuvo acompañada por Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad, y Cristian Ritondo, ministro provincial. El Municipio apenas fue consultado sobre las áreas más necesarias para focalizarse. Aún perduran las tensiones por el tiroteo entre la Federal y la Bonaerense.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezó hoy al mediodía un acto en el que se presentó oficialmente el operativo de 500 miembros de Gendarmería Nacional que se desplegarán en los barrios periféricos de Mar del Plata.

El evento se desarrolló en el hotel 5 de Colonia Chapadmalal -inicialmente estaba programado para las 12.15 en la rotonda El Gaucho- y también contó con la presencia del secretario de Seguridad de la nación, Eugenio Burzaco, y Cristian Ritondo, titular de la cartera en Provincia. Según confirmaron a La Tecla Mar del Plata desde el área de Seguridad, los contactos con el Municipio recién se dieron en las últimas horas, para recibir asesoramiento sobre las áreas más necesarias y sensibles donde desembarcar.

Si bien en un momento el anuncio implicaba el despliegue de 300 efectivos, ayer finalmente se confirmó que serán un total de 500 los miembros de Gendarmería que arribarán a la ciudad.

En conferencia de prensa, Bullrich dijo que desde el Ministerio acompañarán una situación que «año tras año fue mejorando con menos delito, más control y veranos mas tranquilos». Además, la ministra explicó que el rol de la Gendarmería será de acompañamiento de la Policía Federal y Prefectura. Que la fuerza de segurdad será «dinámica y con una metodología» ciudadana. «Nuestro lema es mano firme contra los delincuentes y cercanía con la población», explicó.

«Gendarmería vino para quedarse, es una decisión estratégica que se explica con la importancia de Mar del Plata. Habrá un comando conjunto entre nación y provincia», sentenció.

La intervención de Nación en la ciudad se da en un marco de antecedentes tensos entre el Ministerio de Seguridad comandado por Bullrich con el Ministrerio bonarense a cargo de Cristián Ritondo. Esas tensiones afloraron con más fuerza aún a fines de marzo, con el caso del enfrentamiento armado entre efectivos de la Policía Federal y la Bonaerense, que culminó con la muerte de un comisario de la DDI de Avellaneda en un confuso hecho con una trama del narcotráfico. Consultados sobre el nuevo operativo en Mar del Plata, desde la cartera nacional sostuvieron que igualmente «hay articulación con Provincia».

Molesta, como pocas veces, María Eugenia Vidal descargó su bronca contra Patricia Bullrich. El cruce entre la Gobernadora y la ministra de Seguridad nacional, en una comunicación telefónica desde el retiro espiritual de Chapadmalal, sumó un nuevo capítulo a la interna política entre bonaerenses y nacionales que desde hace tiempo se da en casi todas las áreas de gestión, incluida la de seguridad.

“Unos trabajaron como una institución y los otros cuatro traicionaron a la institución”, fue la frase que Bullrich eligió para diferenciar a la Policía Federal de la Policía Bonaerense. La actitud de la ministra, de separar “buenos” de “malos”, alteró la tranquilidad de Chapadmalal, donde Vidal y su equipo pensaban el último año de gestión y el escenario electoral, con el Plan V incluido.

Por fuera de la gravedad del caso, que salpica a la fuerza bonaerense, en la Provincia enfureció el uso político que le dio al hecho Bullrich para ganar el round de una pelea de vieja data, iniciada con la llegada de Cambiemos al poder.

La ministra buscó “salvar la ropa” de su fuerza, aseveran, y le recriminan haber operado en varios medios la idea de que la Federal había desbaratado una banda de policías bonaerenses extorsionadores, por sobre el sangriento enfrentamiento.

Además siembran dudas en varios puntos del episodio, que abren otras hipótesis, algunas de fuerte contenido político. El propio ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, fue quien deslizó las dudas. “Es raro”, dijo respecto del hecho, y tiró un dato: los pesquisas federales no estaban identificados ni tenían chalecos antibalas, algo que contradice los protocolos policiales; máxime si la banda a enfrentar es policial.

Hay más especulaciones. La fiscal de Avellaneda, Soledad Garibaldi, a cargo del caso, no comunicó del operativo a la Auditoría General de Asuntos Internos, algo que se estila, casi por obligación. Sin embargo, luego de la balacera, la fiscal delegó a esa institución la detención de los uniformados imputados. “Se la llevaron puestos los federicos” -apodo para la Federal-, explica a La Tecla un bonaerense.

La Tecla Mar del Plata – www.lateclamardelplata.com.ar

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