Política

Mar del Plata en el concierto provincial: ayuda pero hasta ahí; luces amarillas

0012601392En principio, nuestra ciudad no estaría en un orden de prelación de privilegio, a la hora de la asistencia que proviene de las decisiones que adopta María Eugenia Vidal. La gobernadora tiene su propio criterio de selección político. Sin embargo, Mar del Plata está ubicada entre las más demandantes del pelotón que encabeza junto con La Plata.

Se desprende esta apreciación de la nota que lleva como título “Para contener a los municipios, Vidal ya transfirió $ 500 millones” y sostiene que “después de que la gobernadora recibiera a los 135 intendentes, se comenzó a enviar fondos para ayudar a las arcas en rojo. La Plata y Mar del Plata, las más complicadas”.

Con la firma de Sebastián Iñurrieta, el diario El Cronista, publica en su edición digital:

Comenzó el reparto. Así como María Eugenia Vidal, que acusa una pesada herencia a su antecesor Daniel Scioli y hasta habla de “una provincia quebrada”, recibió una ayuda nacional de $ 4.100 millones, la gobernación bonaerense también empezó a aliviar las arcas municipales en rojo que se encontraron varios de los intendentes recién asumidos. Con La Plata y Mar del Plata entre sus prioridades, ambos jefes comunales (Julio Garro y Carlos Arroyo) de Cambiemos, la mandataria envió esta semana unos $ 500 millones a los distritos, según fuentes oficiales. El dinero, girado a través de Aportes del Tesoro Provincial (ATP) es para sueldos y aguinaldos.

En la gobernación no revelan el ranking municipal de ayuda para tener un fin de año en paz y una feliz Navidad. Después de reunirse con los 135 intendentes 10 días atrás, confiaron en distintos municipios, Vidal les prometió liquidar el 30% de la Coparticipación adeudada. La propia mandataria no la tiene fácil, dependiendo de la Casa Rosada. Según los cálculos de su ministro de Economía, Hernán Lacunza, la provincia precisa $ 10 mil millones antes del 15 de enero, para abonar los sueldos de diciembre.

Más allá de obras, proveedores y servicios municipales, la urgencia de los jefes comunales son los sueldos y el aguinaldo. “Estamos mal, nos dejaron un desastre”, reprochó el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, que venció al ex invencible Raúl Othacehé. “A Vidal le pedí $ 65 millones. Ya pudimos pagar los sueldos de noviembre que no se habían pagado”, reveló el jefe comunal, antes de confirmar que ayer desde la gobernación le depositaron $ 10 millones, a la espera de una cifra similar la próxima semana que irá destinada al aguinaldo. También aguarda unos $ 20 millones de Coparticipación.

En Merlo, al igual que varios de sus pares y hasta la gobernadora, Menéndez decretó la emergencia económica para acelerar las transferencias de los fondos. Igual ese no es el parámetro para el envío de ayuda. Lacunza advirtió que los “recursos son limitados” para explicar los salvatajes selectivos, ya se dará prioridad en la asistencia a “los municipios que hayan asumido que tienen una situación más difícil y recién asumen, que los que se autoheredan”. 

A la espera de la aprobación del Presupuesto 2016, con un pedido de endeudamiento récord, texto que el vidalismo está negociando más con el massismo que con el FpV-PJ, en los pasillos de la gobernación se admite que se dedica mayor atención a los municipios ganados por Cambiemos en las elecciones (como el Quilmes de Martiniano Molina o La Plata de Garro). En segunda instancia los que se renovaron dentro del mismo espacio (el Merlo de Menéndez) y por último, los reelectos. Como el ultracristinista Jorge Ferraresi (Avellaneda) que, cuenta, fue uno de los más enérgicos en solicitar fondos frescos en la gobernación. Siguiendo la lógica del reparto, su pedido estaría en el fondo de la lista.

 

Los comentarios están cerrados.