Carta de Lectores

La Salud, cuestión de Estado

0012023231En cualquier lugar del mundo la salud de la primera figura política, el o la presidente, es una cuestión de estado.

Aquí en la Argentina parece que hubiera severas fallas en este tema. Quedó bien a la vista con lo recientemente acontecido a la presidente argentina. Pero podría haber sido peor. Ante cualquier otro suceso relacionado con la salud o algún accidente que la afectara, con una necesidad inmediata de un diagnóstico absolutamente confiable que diera la dirección correcta del tratamiento a emprender. También surge, en muchos hechos médicos, que el paciente no se puede movilizar conforme a la gravedad que registra. ¿Qué hubiera pasado si sucedía esto con la presidente? Atenderla, como dicen médicos del sur, con metodologías de la década del 60.

Lo correcto sería que el gran número de personas a su servicio, algo lógico por lo que representa, analizara cada uno de los lugares a que asiste para saber en qué lugar tendrá mayor y mejor respuesta en forma inmediata. No fue esto en Río Gallegos.

Este es un problema. El otro y que se relaciona por la igualdad de oportunidades, es que también debería ser cuestión de estado la salud de toda la población. Recientemente, preguntado el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, si había algún faltante de insumos para la salud, muchos de ellos retenidos en la entrada al país, negó tal circunstancia. Sin embargo aquí aparece el caso testigo, con la propia presidente como protagonista que debió ser trasladada a Buenos Aires para la conveniente evaluación.

Falta de información, improvisación, mala evaluación de los funcionarios, o un pretendido esconder de la realidad, han quedado malamente al descubierto. Esperemos que este acontecer sea el disparador de una política coherente en el discurso y en los hechos. Esto es también justicia social. Mucho, quizás todo, comienza con la salud o termina con la vida.

Miguel Toscano

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