Política

La pelea de fondo: la ortodoxia vs contabilidad creativa y las tensiones financieras

32655_recKatz y Pulti no se saludaron en la despedida, se evitaron. El cruce más áspero fue por la deuda en 2007 que dejaba el gobierno del arquitecto. José Cano, en ese momento jugó el papel de liquidador en Acción Marplatense. Luego asumió como secretario de Hacienda sucediendo a Gustavo Schroeder. En ese momento la diferencia estribaba en los $ 70.000.000.

Ahora José Cano se apresta a ocupar, como hombre de máxima confianza del dotor Arroyo, la secretaría de Hacienda que dejará Daniel Pérez. La discusión será por algo más de 70 palos, a los cuales habría que aplicarle tasas de inflación real y no dibujada.

Ya hubo cruces entre oficialismo y oposición, si hay algo que Cano manejó en estos últimos años era la proyección del déficit y la marcha de la recaudación, los fondos afectados y esa definición que alteraba al conjunto del Frente Para la Victoria, la palabra malversación y las libranzas en descubierto que permitía el Banco de la Provincia.

Esta transición, estará marcada a fuego por esta discusión que promete un alto voltaje, por lo menos. Cuando más elevada sea la diferencia, más oxígeno tendrá el nuevo gobierno, que cargará con la responsabilidad del desequilibrio, que lo deja condicionado.

En un contexto de ajustes generalizados, con el sinceramiento de los índices, correrá mucha agua bajo los puentes, porque estamos en un contexto macro, pero la intencionalidad política local servirá para poner en evidencia la magnitud de un rojo, del cual sólo Cano habló con papeles en la mano.

La política económica de Pulti fue definida así: “A Gustavo le gusta tensionar los presupuestos”, ergo gastar. Liberó fondos, creó sobretasas, agregó servicios e hizo crecer el Estado Municipal de manera geométrica, y ahora hay que pagar, recortar, recaudar más, ser austeros, ajustar etc. Pero no se puede volver atrás ni con las salitas, ni con el CEMA, ni con los polideportivos, ni con la policía local, ni con otras ostentaciones ni extravagancias.

Este nuevo turno político deberá gobernar con una planta política sensiblemente inferior, pero se encuentra con un gran desafío, continuar con servicios que la gente ya recibe, en muchos casos mal pero recibe.

No será fácil conciliar el estado económico- financiero de la Municipalidad. La palabra desastre será utilizada y no eufemísticamente por los funcionarios políticos de CAMBIEMOS. Cómo se absorba este dilema en los próximos seis meses puede marcar a fuego el resto de una gestión que todavía está a 45 días de asumir. El hilo de interconexión con La Plata y Capital Federal no debe tener interferencia en esta línea directa para que no se desinfle Mar del Plata en la transición para encauzar el balance que se deja como herencia.

Foto: Retrato de Hoy

 

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