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La Feliz vivió el día más caluroso del año: la térmica llegó a los 36,6°

El clima cambiante desconcertó a los turistas que eligieron febrero para pasar las vacaciones en Mar del Plata y otros balnearios de la Costa Atlántica. Es que la primera quincena, con temperaturas más bajas que las habituales, lluvias y muchas nubes, se pareció más al otoño que al verano. Pero cuando parecía que el buen tiempo no volvería a asomar, el clima mejoró y la playa volvió a ganarle la pulseada a los paseos por la peatonal: ayer, con una sensación térmica de 36,6°, fue el día más caluroso del año en La Feliz. Y las playas lucieron a pleno.

Esa marca se produjo cerca de las 14 cuando la temperatura había llegado a los 32,6°. Sin embargo el viento rotó al sur y el mercurio bajó hasta los 28.4°. También la sensación térmica dio un respiro a los veraneantes, ya que bajó unos cuantos escalones y se clavó en 29.8°. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó que las altas temperaturas se extenderán hasta mañana, más allá de que para hoy se esperan lluvias en la que será una jornada inestable.

“Enero había terminado con temperaturas altas, pero febrero, en la primera quincena, bajaron y se establecieron entre 18° y 23°, marcas inferiores a lo normal. Para esta época el promedio de temperatura es de 26° la máxima y de 14°, la mínima. Pero en los últimos días se revirtió la tendencia”, explicó a Clarín Cindy Fernández, pronosticadora y difusora del SMN. No distó mucho la temperatura de ayer de lo que fue el récord de este verano, cuando el 31 de diciembre la sensación térmica alcanzó 37,2°.

En este mes, los turistas y vecinos de Mar del Plata sufrieron ocho días de lluvia, acompañados por otros en los que predominaron la nubosidad, neblinas y lloviznas. Es más, antes de que finalizara la primera quincena se había alcanzado el promedio de lluvias previstas para todo el mes. Sólo el 1° de febrero cayeron 70 milímetros.

Ese “otoño” fuera de cálculos estuvo vinculado con sistemas de baja presión que se habían formado sobre Corrientes y el norte de Uruguay y que se desplazaron hacia el sudeste provocando alta inestabilidad. Lo peor se vivió el domingo 5, cuando los fuertes vientos provocaron destrozos en Mar del Plata y en Pinamar, donde una tromba marina daño gravemente a varios balnearios.

El calor tampoco dio tregua ayer en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, donde la sensación térmica llegó a los 37,8°y fue la marca más alta del mes. La máxima del año se produjo el primer día de 2017 con 39°. Sin embargo, estuvo lejos del récord del verano, que produjo el último día de 2016 cuando los porteños sufrieron los 41,5°. Claro que, como había sucedido en la Costa Atlántica, los primeros días de febrero se parecieron más al otoño que al verano: del 3 al 14 jamás se superó la vara de los 30 grados. “Febrero arrancó con temperaturas relativamente bajas en las primeras dos semanas, pero ahora estamos promediando 2 o 3 grados más a la normalidad”, explicó Fernández.

La ola de calor abarcó ayer varias provincias. En Neuquén sufrieron con los 38,2°, mientras que en San Juan quedaron apenas dos décimas por debajo. El récord de sensación térmica –producto de la temperatura real, la humedad y el viento– se dio en en Iguazú, Misiones, donde los 42,6° le borraron a más de uno la sonrisa.

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