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Hicieron una fiesta clandestina en el barrio Montemar y los descubrió la policía

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Un vecino llamó al 911 por la música alta y por la cantidad de autos estacionados en el lugar.

Una fiesta clandestina, en la que participaban más de 15 jóvenes, fue desactivada esta tarde en una casa de Mar del Plata, luego de que los vecinos denunciaran que había música a todo volumen y varios autos estacionados en el lugar.

El encuentro se desarrollaba en una casa ubicada en el barrio Montemar, en la zona norte de la ciudad balnearia bonaerense, pese a que este tipo de reuniones están prohibidas en el marco de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus.

Fuentes policiales informaron que un llamado al 911 alertó sobre la fiesta, que fue desarticulada tras las intervención del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 7ma, con colaboración del Comando de Patrullas Norte.

Los efectivos confirmaron que en el domicilio ubicado en Calasanz al 500 se encontraban diez hombres y seis mujeres, de entre 19 y 33 años, “en una reunión” y “con música alta”.

Los involucrados fueron notificados de la formación de una causa en la Justicia Federal, por disposición de la Fiscalía Federal 1, a cargo de Laura Mazzaferri, por infracción del artículo 205 del Código Penal.

En el lugar se constató además la presencia de siete automóviles, y se solicitó la intervención de personal de la Subsecretaría de Transporte y Tránsito del partido de General Pueyrredón.

Las fiestas clandestinas son moneda corrientes tanto el el AMBA como en el resto de la Provincia de Buenos Aires, lugares donde el foco de contagios se mantiene en aumento.

A principio de este mes se conoció una de las más grandes organizadas en plena cuarentena. Ocurrió en La Plata en una cervecería del que participaban más de 60 jóvenes. Había por lo menos 1.000 botellas de bebidas con alcohol y como los participantes se negaban a salir del local, llegó una orden judicial y 20 terminaron detenidos.

Todo comenzó por la denuncia de vecinos al 147 por los ruidos que provocaba el festejo. Cuando llegaron las primeras patrullas del Comando de la Bonaerense, cerca de las 3, intentaron desalojar el predio pero los chicos y chicas que estaban en el interior se resistieron. Hubo intentos de diálogo pero no prosperaron.

El proceso para disuadir a los jóvenes demoró casi tres horas, hasta que al final comenzaron las detenciones y los procedimientos dentro del boliche.

Durante el operativo se secuestraron más de 1,000 botellas de alcohol, el Registro de bebidas de bebidas (REBA) estaba vencido -igual que los matafuegos- y no hubo medidas de bioseguridad para controlar el ingreso de los asistentes.

Los inspectores también se llevaron los equipos de música utilizados y más de una docena de vehículos que usan para llegar al lugar.

Clarín

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