Jorge Elias Gomez, Opinión

Hace falta la verdad, gobernador

Es como la cuenta del otario. A la justicia en sus más diversas formas, los dirigentes de la oposición, inventó un complot interno dentro de la policía, dijo en 2008 que iba a incorporar 10.000 policías, hasta Felipe Solá formó parte de sus excusas, pero Scioli la está sacando muy barata, en esta mezcla de inoperancia e impotencia con la cual maneja la problemática.

Scioli está atado por el ex presidente Kirchner, y debería dejar de revolear la media, intentando justificativos que advierten todos los bonaerenses. Nadie absolutamente nadie, puede creer que Scioli tiene las manos atadas. ¿Cómo qué tiene las manos atadas? Si él tiene las manos atadas, quién podrá salvarnos entonces ¿el “Chapulín Colorado”?

La oposición ha sido demasiado contemplativa con su gestión, especialmente en el rubro de la inseguridad. Ningún partido político ha levantado de manera excluyente esta bandera. Lo cual habla de una oposición muy seria y responsable. Cuando se ha expresado, lo hizo frente a hechos elocuentes, indisimulables y graves. El Caso Pomar en Pergamino y la muerte de Isidro, el nonato, en La Plata, (por citar sólo dos casos) quien recibió un disparo en el vientre materno, en una salidera bancaria.

Scioli no puede mirar para otro lado. Su costo político y temor reverencial a Kirchner, nos ata a todos los bonaerenses, por su falta de compromiso, que arranca desde las candidaturas testimoniales, una defraudación a la democracia.

Scioli, no se hace cargo de nada. No es cierto lo que dice, miente descaradamente, y no es la oposición ni los dirigentes quienes lo cuestionan, son la mayoría de los bonaerenses, que soportan que cada cuatro días haya un muerto por la violencia delictiva. Hoy un intendente adscripto y un multimedios monopólico (que dicen combatir como en una cruzada), lo protegen. Scioli en breve deberá enfrentar una contienda política, o ya entró en campaña, quizás el mejor pretexto que pueda tener, no obstante que ya se sinceró “tiene las manos atadas” ante el hermano de Carolina.

Alguien que estaba muy, pero muy cerca de Scioli, hoy en el Polideportivo Islas Malvinas, preguntó en el mediodía del jueves ¿Cuál será la estadística real de vidas perdidas por la inseguridad? El cronista de mdphoy.com arrimó un dato que publicó la colega Marisa Alvarez en su columna del diario El Día de La Plata: Un muerto cada cuatro días, según las fuentes oficiales.

De acuerdo a la conmoción de los casos y a la repercusión de los mismos, se produce la reacción oficial, con exhibiciones que ya tienen una directa relación con la sobreactuación, de la que un día no saldrá bien parado ni política ni personalmente. La oposición ha tenido una conducta casi heroica desde lo político, porque reconoce que es un problema de índole fenomenal, y cuida no caer en excesos en las críticas, con responsabilidad ciudadana y democrática, no agitando ni provocando ni alentando saqueos a súper mercados, por ejemplo para sacar ventajas electorales. No se le puede permitir a Scioli que siga mintiendo de esta manera, debiera decirle la verdad al pueblo que gobierna.

Que Scioli diga que el problema de la inseguridad se debe a la crítica que hacen los dirigentes de oposición, es algo que indigna e irrita. Pone la cara porque no tiene más remedio y dice que tiene las manos atadas, porque el pánico no le deja reconocer que tiene prohibido por Néstor Kirchner, referirse a los temas de la inseguridad.

En privado, Kirchner lo lapida a Scioli con el tema, sobre la inutilidad para resolver o atenuar la problemática. Es la mayor preocupación de los habitantes de la Provincia de Buenos Aires, que se han acostumbrado a convivir con la muerte y con sus familias destruidas. Scioli lo sabe mejor que nadie y mientras participa de la Fiesta de la Familia, intenta seguir distrayendo y ganando tiempo, desviando el foco de atención. Ese cinismo político, no se puede sembrar ahora, echándole la culpa a los dirigentes políticos, es muy poco serio.

Que Scioli termine apuntándole a la oposición por la inseguridad, es una irresponsabilidad de su parte. Tal vez es uno, quizás el último de los atajos que pueda utilizar, ante una tendencia que nos conduce a un descontrol total en la materia.

Jorge Elías Gómez
jgomez@mdphoy.com

Un comentario

  1. Un gobernador que no gobierna-Un chirolita mas que con hipocresia y cinismo surfea esperando una oportunidad pos kirchner para aplicar su programa de derecha.
    sus manos atadas¿? es por que no puede reprimir convocando a un Aldo Rico de ocasion? Que diran los movimiento sociales o 678 de este gobernador K? nada dicen,lo esconden.
    En su esencia ideologica concibe criiminalizar la pobreza y aplicar la mano dura de sus maestros menen y ruckauf.
    ya sabemos que scioli es un intruso en la provincia y es hora que la sociedad interpele a un mascaron que hace años tiene a nuestra provincia de rodillas ante los k,el ejemplo mas grosero fue participar como candidato testimonioal -No es un lider,no es bonaerense,no es un estadista,no tiene plan ni rumbo de gobierno-La oposicion es contemplativa con ese señor y no ofrece alternativas,pero no por eso debemos soportar a semejante inutil con aires de buena persona-
    Buena nota-