Política

La bolsa para octubre: casi 50.000 votos sin dueño; otros 173.000 no participaron

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Número de votantes que se abstuvieron de participar en las PASO 2017: 172.889
Masa total de votos en juego en las elecciones legislativas del 22 octubre: 197.614


Serán el próximo objetivo de las seis listas habilitadas para el 22 de octubre. Son 24.725 (6,50 %) de las 18 listas que no llegaron al 1,5 %  y 20.021 (5,27 %) de votos en blancos, ese universo nuevo es la tentación para consolidar o revertir el resultado del último domingo. Las abstenciones sumaron 172.889 que tendrán una nueva oportunidad.

blankLas 18 fuerzas políticas, que no superaron el piso para competir en las elecciones legislativas del 22 de Octubre, equivalen a un caudal electoral que asciende a 24.725 votantes. Al cual se sumarían 172.889 electores habilitados que se abstuvieron de concurrir a las urnas el pasado domingo, representando una masa de 197.614 votos en juego para los 6 espacios que superaron el cedazo de las primarias.

Para el frente Cambiemos ratificar guarismos, en las elecciones legislativas de octubre,  implicaría sumar 5 ediles más (Vilma Baragiola, Guillermo Volponi, Angélica Gonzales, Ariel Martínez Bordaisco y Cristina Coria) , con lo cual sumaría 11 bancas, incluido un presidente del HCD con facultad de doble voto, en el supuesto de una votación que exigiera desempate.

En tanto que en Unidad Ciudadana además de retener sus bancas Marcos Gutiérrez y Daniel Rodríguez, ingresaría Virginia Sivori sumando con la camporista Marina Santoro, que tiene mandato por dos años más, 4 concejales.

En Acción Marplatense, con la victoria pírrica de Marcelo Artime, el ex intendente Gustavo Pulti preserva el  liderazgo histórico  disputado indirectamente por Santiago Bonifatti, impulsor de la precandidatura de Juan Rey.

Si bien la sumatoria de los votos de  ambas líneas internas  permitirían al partido vecinal adjudicarse 2 escaños, al igual que 1 PAIS, tanto Artime como Rey tomados individualmente fueron superados ampliamente por 20.021 votos en blanco.

Cabe traer a colación que en las Paso del 2015, 33.162 (8.72%) ciudadanos optaron por el voto en blanco, ubicándolo en el tercer lugar  por encima de la coalición massista Unidos por Una Nueva Alternativa (UNA),  cuya interna sumó entre sus dos precandidatos a la jefatura comunal, Lucas Fiorini y Álvaro  Franproyen, el interés de 28.325 vecinos (8.27%).

La rotación de los mismos rostros en las bancas y en la función pública,   la puja por perpetuarse  o volver a ocupar cargos electivos, el nepotismo  y el deterioro de la credibilidad de las dirigencias políticas lugareñas, se  perfilarían como algunos de los factores que incidirían en  que el voto en blanco gane más adeptos.

Más allá de la euforia de los ganadores y la decepción de los perdedores, en la primera ronda eleccionaria, y de los simulacros provisorios sobre la posible ratificación o reversión de la tendencia que las PASO 2017 dejaron para el análisis,  el voto en blanco no deja de ser deja de ser un fenómeno social significativo como  la abstención de 172.889 electores habilitados.

 A pesar de la argucia de un sistema electoral, urdido por los partidos mayoritarios, que manipula el voto en blanco para favorecerse en el reparto de escaños, tampoco  deja de ser un fenómeno social, donde convergen el malestar, el  desencanto  y el descontento. El cual  absurdamente se pretende ocultar debajo de la alfombra, pero negar un conflicto no implica suprimirlo, aunque se encuentre en estado germinal, y solo  afianza la crisis de confianza y credibilidad en la clase política.

Roberto Latino Rodríguez

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