Ciudad, Información General

En la ciudad fue parcial y dispar el acatamiento al paro según la actividad

blank

Una normal actividad se registró en los barrios que no fueron afectados por el transporte público de pasajeros. Funcionó el servicio de taxis con limitadas restricciones y las empresas de remises cumplieron normalmente con la demanda diaria de esta especial jornada.

Los establecimientos privados de enseñanza abrieron sus puertas y hubo concurrencia de alumnos a los mismos. En el radio céntrico Supermercados Toledo abrió sus puertas y también las farmacias, una de ellas no escapó a la inseguridad y fue asaltada a punta de pistola en las proximidades de Rivadavia y Corrientes. La delincuencia no adhirió y se mantuvo activa.

Las estaciones de servicio (SMATA) funcionaron con normalidad. Los bingos atendieron la oferta lúdica y los apostadores pudieron acceder a todas las salas abiertas, con lo cual ese rubro no se sintió afectado. Los talleres de barrios y ubicados a la vera de Champagnat y la Ruta 88, funcionaron en un número importante, como la importante Scania. En el Parque Industrial hubo piquetes que impidieron el normal ingreso a las plantas de trabajo.

En la clásica calle Güemes, comercial por excelencia, la actividad fue prácticamente normal, aunque se pudo apreciar menor cantidad de gente. En oficinas públicas, transporte de colectivo y actividad bancaria (suplida por cajeros automáticos y operaciones on line) el efecto fue sólo relativo. También en el Shopping Aldrey se informó que la actividad fue totalmente normal.

La gastronomía si bien sintió el impacto, en muchos comercios del rubro se cumplió con la atención y desarrollaron sus actividades normalmente. Los portales de noticias dieron un servicio de información completo dada la característica especial de la medida de fuerza.

También se informó en la importante Clínica Colón, que todos los servicios médicos estaban siendo cumplidos sin inconvenientes y que no había sido necesario cancelar ningún turno previsto.

Los cuentapropistas no perdieron su día de trabajo y desconocieron el paro decretado por sindicatos y organizaciones sociales que militan en la oposición. Esto también fue un dato clave que ayudó a perder fuerza al paro general. Hubo también temor por acciones vandálicas, tan frecuentemente utilizadas como amedrentamiento para quienes no se pliegan a la medida.

Los piquetes gremiales en muchas actividades resultaron determinantes por la coacción ejercida sobre los trabajadores y las empresas para lograr un forzado acatamiento, metodología que implementaron con advertencias en los días previos.

Los comentarios están cerrados.