Ciudad

El obispo Marino en la Mar del Plata que vemos y vivimos todos, que muchos callan, y otros tantos, ocultan

2726_fMar del Plata en la cultura de la dádiva, las zonas de miseria inocultable que crecen sin cesar. La precariedad del empleo y el abandono en la búsqueda del mismo. El comercio infame de la droga y la delincuencia. Los jóvenes que ni estudian ni trabajan. El drama crónico del predio de disposición final de residuos. Los excesivos días feriados que afectan la calidad de la educación. Todos estos temas, en una de las manifestaciones más fuertes y profundas, que ha tenido la ciudad en las últimas décadas.

Monseñor Antonio Marino se refirió a la situación de la ciudad, y abordó con un mensaje de precisión quirúrgica el panorama laboral y social. También a las consecuencias que se manifiestan en una da las diócesis más importantes del país.

Desde su misión pastoral, transmitió sus observaciones, que tienen enormes coincidencias con el contexto en el que día a día, nos desenvolvemos los marplatenses, pero que no se vuelcan a la consideración pública, con la intensidad debida, más bien existe silencio y ocultamiento, en una rara conducta que conspira contra la solución de los problemas.

Lo hizo a través de un reportaje exclusivo a mdphoy.com que reproducimos textualmente:

Recientemente  la Conferencia Episcopal, dio a conocer su preocupación con relación al desempleo en el país. En ese sentido ¿Cómo observa la situación en la Diócesis de nuestra ciudad?

Es importante aclarar que, ni en la Asamblea Plenaria ni en la última reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, los Obispos hayamos expresado nuestra preocupación por el desempleo, en forma conjunta. La preocupación existe entre nosotros porque existe en el país, pero no nos hemos manifestado en forma institucional. Hubo reacciones donde se nos pedía que nos preocupáramos más bien por los fondos buitres. Esto partía del apasionamiento y de una falta de información, pues como he dicho, ese tema no se trató, y  sobre los fondos buitres ya se había pronunciado oportunamente la Mesa Ejecutiva.

En cuanto a la diócesis de Mar del Plata abarca nueve partidos: Madariaga, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, Gral. Pueyrredón, Balcarce, Gral. Alvarado, Lobería y Necochea. Su pregunta se refiere específicamente a la ciudad de Mar del Plata.

La mayor parte de la población (80% aprox.) se encuentra en Gral. Pueyrredón (Mar del Plata-Batán). Es aquí donde se dan los mayores contrastes. Se trata de una gran ciudad que ha crecido mucho y sigue creciendo. Esplendor que está a la vista y zonas de miseria inocultable. Esto último, crece sin cesar, y es el resultado que genera la búsqueda de trabajo (o el abandono de dicha búsqueda) y la precariedad del empleo. El índice de desempleo, según cifras oficiales, fue últimamente superior a la media del país.

Con respecto al momento de su asunción. ¿El cuadro social se ha modificado?

Yo asumí en 2011. Veo que en Mar del Plata hay problemas crónicos. Uno de ellos es el puerto. En el 2012 hubo una gran crisis que fue muy prolongada. Me tocó intervenir pidiendo a las partes diálogo y más diálogo, pensando en los miembros más débiles de la cadena de actividades que genera el puerto y la pesca. Se trata de un problema muy complejo, con múltiples actores: gremios, empresarios, Municipio, Provincia, Nación… Pero también están los fileteros, los simples trabajadores, los comerciantes…

Cuando hablamos del “cuadro social”, estamos mencionando una realidad muy amplia. Todo el mundo sabe que ha crecido el comercio infame de la droga que arruina a nuestra juventud y se vincula en buena parte con el auge de la delincuencia. La combinación de pobreza, droga, delincuencia, jóvenes que ni estudian ni trabajan, resulta explosiva y preocupante. Sobre droga y violencia, los obispos hemos hablado con claridad, en sendos documentos, al término de la Asamblea Plenaria de noviembre de 2013 (droga), y en la de mayo de este año (violencia). Ambos documentos causaron impacto y suscitaron reacciones. Nosotros siempre hablamos como pastores y no como técnicos ni como políticos. Lo que se dice en estos documentos vale también para Mar del Plata, porque nuestra ciudad no es una isla.

A través de instituciones como Cáritas ¿La Iglesia ha aumentado la asistencia a los sectores más desprotegidos?

La pastoral caritativa de la Iglesia no se limita a Cáritas. Tenemos además muchas instituciones, entre ellas la “Noche de la caridad” y el “Hogar de Nazaret” que funcionan los 365 días del año, pase lo que pase. Allí se atiende a gente en situación de calle: alojamiento por la noche y ducha; viandas y plato caliente. Hay presencia evangelizadora en los barrios de nuestras periferias, en situaciones de gran pobreza. Junto con el mensaje, hay una intensa tarea social. También en las cárceles, con un equipo admirable. Últimamente hemos inaugurado, con gran éxito de inscriptos, una Escuela de capacitación profesional, “San Juan Pablo II”, con sede en el centro y varias subsedes en los barrios más periféricos. Colaboramos también con el Estado en programas de adjudicación de viviendas (por ejemplo en Vidal). Mantenemos algunos comedores. La lista de obras sería extensa.

Sem-SocialMonseñor Marino, compartiendo las jornadas de Pastoral Social en la ciudad. El ámbito de diálogo  preocupación de la Iglesia fue moderado y conciliador. Cuestiones de fondo,  escaparon en esa oportunidad, pero que están a flor de piel. El obispo de Mar del Plata, Antonio Marino, con toda su autoridad, planteó el verdadero cuadro social y laboral de su diócesis.

Ha tenido la oportunidad de manifestar su preocupación ante las máximas autoridades políticas de la ciudad, y si es así, se ha reconocido la situación, o se relativiza la misma.

Es principio firme en la Iglesia mantener con las autoridades civiles una actitud de autonomía y de colaboración al mismo tiempo. En este sentido he tenido con las autoridades un diálogo fluido ante necesidades concretas que implican proyección social. La creación de la Escuela de capacitación profesional, donde se aprenden diversos oficios, es un ejemplo. También hemos encontrado eco favorable al exponer el drama crónico que significa el Basural y las condiciones miserables de quienes allí viven, aunque la solución definitiva no es fácil y está lejos de vislumbrarse. Otro ejemplo: luego de exponer los graves inconvenientes por la falta de aportes al Hogar de Nazaret, que asiste diariamente a gente en situación de calle, hemos hallado respuesta.

Los obispos de todo el país, observan en general panoramas similares. Sus voces precisamente, no son alentadoras con respecto al futuro inmediato en estos aspectos, que han causado tanta preocupación.

Además de estos aspectos que usted menciona, hay otros que son muy significativos para nosotros. Menciono algunos: trabajo, educación y familia. Son valores que hicieron grande a la Argentina. En cuanto al trabajo, no me refiero ahora al desempleo sino a la cultura de la dádiva. El regalo no educa. Hay una pérdida sensible de la cultura del trabajo y del esfuerzo. Y excesivos días feriados, que inciden en quitar días de escolaridad. La calidad de nuestra educación, otrora excelente, causa tristeza por su deterioro. Algunas élites pensantes han introducido principios que contribuyeron en buena medida a la disolución del sentido de familia. A los jóvenes les cuesta concebir opciones que duren la vida entera. Todo es provisorio, también el amor y la familia. Y la vida misma del inocente aún no nacido es tratada como cosa de la cual se puede disponer según arbitrio. Como entenderá todas estas cosas nos preocupan y mucho. Revertir esto implica trabajar mucho en el largo plazo, creando una mentalidad diferente donde la proliferación de medios técnicos no anule la conciencia de los fines, y el sentido de las cosas prevalezca sobre las urgencias artificiales.

 

 

 

 

Un comentario

  1. Monseñor Marino puede ver a diario en las puertas de la Catedral de Mar del Plata,no solo la mendacidad de muchos marginales,tambien como se juntan por cientos pibes jovenes totalmente desaforados,excedidos en todo,trafico y consumo de drogas,desmanes de todo tipo,exhibiciones obsenas de niñas,alcoholismo.En la entrada de Los Gallegos tienda,por la Peatonal.Pibitos que no estudian,no producen nada,ni saben nada,solo viven el dia a dia.