Política

El Concejo en default: la provincia respaldó a Arroyo; ¿quién se llevó la plata?

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La Asesoría General de Gobierno se expidió concediéndole razonabilidad a su demanda, pero a partir de la resolución de la Asesoria General de Gobierno,  quién paga los excesos del desvarío presupuestario, nada menos que en manos del presidente del Honorable Concejo Deliberante, Guillermo Saenz Saralegui y del presidente de la Comisión de Hacienda, Alejandro Carrancio.

Pese a las advertencias del polémico ex secretario de Economía y Hacienda, Hernán Mourelle sobre el agotamiento de los fondos destinados al Concejo, los excesos de gastos en el pago de los módulos para los 254 asesores  de los 24 concejales, llevaron irremisiblemente a que el cuerpo legislativo quedará sin recursos en octubre y tuviera que solicitar al Ejecutivo un auxilio económico.

A lo largo de un año cruzado por conflictos encuadrados en el fragor del calendario electoral, el juego del todo vale para  “parrillar” al hombre del hombre del impermeable azul, retrasó la aprobación del presupuesto y las ordenanzas fiscal impositiva, precipitando al Concejo Deliberante a caer en la propia “trampa”, que había tendido mientras el presidente del Cuerpo Guillermo Saenz Saralegui y Alejando Carrancio del monobloque CREAR batían el record de los ediles que más dinero gastaron en su personal.

Saenz Saralegui destinaba a los sueldos de sus empleados $ 369.960,66 por mes en tanto que Carrancio distribuía entre sus asesores $ 369.960,36.

Arroyo debió acudir en auxilio reasignado cinco partidas de obras por un total de $ 69.527.966, para que el Deliberativo pudiera afrontar sus gastos, admitiendo éste  a regañadientes una reducción presupuestaria que  implica pasar de gastar unos 20 millones mensuales a unos 10 millones aproximadamente hasta el fin de año

La profundización del conflicto institucional entre el Legislativo y el Ejecutivo,  había inducido al Concejo Deliberante a ratificar el bono salarial a los docentes y a echar mano a cuanto reclamo surgiese para deturpar la imagen del hombre del impermeable azul.

Recurrentemente se amagó con la posibilidad de  interpelar a Arroyo y al guardián de las finanzas municipales por conminar al Cuerpo a restringir sus gastos, al compás de la campaña mediática  de descrédito, por donde sangraba la herida del megaempresario coruñés.

Quien de pagar un canon irrisorio de casi $ 10 mil por mes al municipio por la Unidad Turística Fiscal «Paseo de las Toscas y Paseo Hermitage», deberá desembolsar entre 12 y 15 millones de pesos por año al erario comunal a menos que el futuro inquilino de la Privada compense de alguna manera a Don Florencio, para granjearse su benevolencia.

Pero finalmente la aprobación del presupuesto y las ordenanzas fiscal e impositiva en el segundo semestre del año, o sea  mucho después de que entrara en vigencia la reducción del 3 al 2% el presupuesto del Concejo Deliberante establecida por ley, tuvieron un efecto boomerang,  pues el entuerto derivó en el  reciente veredicto de la Asesoría General de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, respaldando la postura del Ejecutivo.

Informe: Roberto Latino Rodríguez

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