Policiales

Denuncian a un hombre por acosar en reiteradas oportunidades a una joven y su familia

samurai1Se trata de Gabriel Quiroga de 36 años, alias el “Samurai”, que desde hace un tiempo acosa permanentemente a Jacqueline una joven de 19, la cual lo conoció en el negocio donde trabajaba y le negó en reiteradas oportunidades una salida amistosa. “Estamos viviendo un infierno, se obsesionó con mi hija y como ella no quiso salir con él, empezó a perseguirla y atacó con bombas molotov en varias oportunidades nuestro kiosco e incluso la casa de mi suegro”, aseguró a Brisas Julia, la madre de la víctima.

Asimismo, la mamá de la joven advirtió que “este tipo se la pasa por la zona de la universidad acosando a las chicas y ya tiene varios episodios de ataques a otros negocios”. Agregando que “sabemos que vive en Chaco entre San Lorenzo y Avellaneda pero a pesar de las denuncias y de la orden de restricción que tiene nadie hace nada”.

En otro orden de cosas remarcó asustada que “mi hija trabajaba en el local donde esta persona siempre pasaba a comprar. Un día él consiguió su teléfono y la llamó para invitarla a salir, pero ella le dijo que no y le cortó. Desde ese momento empezó a pasar más seguido por el negocio buscándola hasta que tuve que decirle que si la seguía acosando lo iba a denunciar”.

En tal sentido, añadió que “estos episodios se fueron incrementando cada vez más hasta que atacó la casa de mi suegro y a nosotros nos puso una bomba en el comercio y lo prendió fuego. El acoso es constante, hasta tal punto que no dudó en poner estos artefactos en las casillas de gas buscando que explote todo. Después hay testigos que los vieron rompiéndome los vidrios”.

Por su parte, Julia concluyó que “todas las denuncias las pusimos en las comisaría Segunda y Cuarta. Ahora estamos otra vez poniendo nuevas denuncias para ver qué hace la fiscal con esta situación crítica que tenemos.

Foto: Facebook

2 Comentarios

  1. La Justicia en nuestra ciudad (como en el resto del país) me recuerda a la canción que describe a la tortuga Manuelita: “un poquito caminando y otro poquitito a pie”, salvo que en el caso de las fiscalías locales no es que se mueven lentamente, sino que nisiquiera se mueven…

  2. Pobre chica, si espera que actúe una fiscalía está al horno. Ahi nadie hace nada mas que recibir papeles, meterlos en unas carpetas, llenarlos de sellos y archivarlos. Eso si cobra sueldos fabulosos. Son los juri-ñoquis