Política

Daniel Santoro negó haber participado de una extorsión de D’Alessio a un despachante de Aduana

El periodista de Clarín subrayó que el falso abogado usó su nombre 23 días antes de conocerlo.

El periodista de Clarín Daniel Santoro negó categóricamente este miércoles haber participado de un intento de extorsión del falso abogado Marcelo D’Alessio contra el despachante de Aduana Gabriel Traficante, al declarar durante dos horas ante el juez federal porteño Luis Rodríguez y el fiscal Eduardo Taiano.

Santoro, acompañado por sus abogados Mauricio De Nuñez y Guido Sciarreta, entregó un escrito de más de 70 páginas con su descargo y 7 anexos documentales, y aceptó responder todas las preguntas del juez y el fiscal, luego de advertir que, al involucrarlo en su denuncia contra D’Alessio, Traficante está atacando “su derecho constitucional a ejercer el periodismo”.

Rodríguez está a cargo de una investigación por el intento de extorsión al empresario aduanero, ocurrido a fines del 2016, en la que también están imputados el detenido falso abogado Marcelo D’Alessio, el suspendido fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone y el ex agente de la AFI Rolando Barreiro, entre otros.

Según la acusación, se habría reclamado a Traficante la suma de 90.000 dólares para no hacer aparecer su nombre en la causa de la mafia de los contenedores que investiga el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, y donde ya se condenó al cuñado de Julio De Vido, Claudio “Mono” Minnicelli, entre otros acusados.

Ante el juez, Santoro dijo que D’Alessio usó su nombre “sin su conocimiento, y mucho menos su autorización”. En la supuesta extorsión, el falso abogado invocó el nombre de otros cuatro periodistas para presionar al empresario, pero Traficante solo direccionó su acusación en contra del periodista de Clarín, informaron fuentes judiciales.

El periodista subrayó que Traficante está “atacando” su derecho constitucional a ejercer el periodismo, ya que el despachante fue nombrado por dos imputados en la causa de la mafia de los contenedores, Federico Tiscornia y Oldemar “Cuqui” Laborda, antes de la publicación de la primera nota de Santoro, y por eso su persona era de interés periodístico.

Además, dos de los socios o conocidos de Traficante, Gabriel Garcés y Diego Vestillero, están procesados en la causa, y el juez Aguinsky le prohibió a Traficante salir del país, medida que aún está vigente.

En esta causa, también se informó que hay abierta una investigación por supuesto lavado de dinero contra Traficante, que instruye el fiscal en lo penal económico nº 11, Jorge Dahl Rocha. Es decir que el nombre del despachante de aduana efectivamente aparece vinculado a distintos supuestos delitos, investigados en juzgados diferentes en el marco de causas que no tuvieron ninguna modificación antes o después de la intervención de D’Alessio para extorsionar a Traficante.

En Comodoro Py, Santoro contó que D’Alessio invocó su nombre para presionar a Traficante el 1 de noviembre de 2016, aunque en ese momento ni siquiera conocía al periodista: recién se lo presentaron el 24 de noviembre del mismo año, es decir 23 días después. D’Alessio era solo una de las más de cien fuentes de información que tiene el periodista.

El editor de Clarín además aportó a la justicia el contenido de un chat que le envió al despachante de aduana antes de publicar la primera nota en la que sería mencionado. En ese texto, le pedía “por favor” que le contestara para tener su descargo, como ejemplo de buena práctica periodística. El mensaje incluyó el número de teléfono fijo de Santoro en la redacción de Clarín.

Luego citó la declaración testimonial del ex titular de la Aduana Juan José Gómez Centurión, quien dijo en Dolores que “después de la causa Paolontonio (la mafia de la Aduana), cuando aparece Traficante, ahí empiezo a entender… siempre Ud., cuando hago una denuncia, le faltan piezas, le faltan vínculos y le faltan los aceleradores y los lugares por donde pasan las cosas, y Traficante era uno”, entre otros conceptos.

El periodista también dijo que D’Alessio, según surge de los chats que están en la causa, le ofreció a Traficante que le pagara a él el dinero de la extorsión y luego le hiciera un “juicio civil a Clarín y a Santoro” para recuperar la plata, poniéndolo como “pato de la boda”.

Las dos notas sobre Traficante, publicadas en noviembre del 2016, fueron precedidas por otros 50 artículos sobre los casos de la mafia de la Aduana, la mafia de los contenedores y las irregularidades con el uso de las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI), y continuadas por muchas más luego del período de intento de extorsión de D’Alessio sobre Traficante.

Otra de las pruebas que ofreció el periodista para demostrar su inocencia es la apertura de sus cuentas bancarias al juez Rodríguez, para que compruebe que nunca recibió un aporte dinerario del falso abogado y que su nivel de vida está acorde a sus ingresos como periodista.

Luego de tres años de investigación de esta extorsión, el juez Rodríguez llamó a indagatoria a Santoro justo cuando la Cámara Federal de Mar del Plata está por decidir si le confirma los arbitrarios procesamientos que le dictó el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla en la causa por la supuesta extorsión a Pedro Etchebest.

En los últimos meses, Santoro ha sido ampliamente apoyado en dos solicitadas firmadas por más de 400 periodistas, por FOPEA, ADEPA, la Academia Nacional de Periodismo, la mayoría de los miembros del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ) y de Connectas, y el Comité de Protección de Periodistas de Nueva York. Además, el ex diputado y abogado Antonio Hernández –autor del artículo 43 de la Constitución que protege el secreto periodístico- fue admitido como amicus curiae (amigo del tribunal) de la Cámara Federal de Mar del Plata, argumentando que el caso Santoro “es un grave precedente negativo” para el ejercicio del periodismo y la libertad de expresión.

Fuente: Clarín

4 Comentarios

  1. Mercenario “periodista” de guerra. Ojalá termines preso.

  2. hay que engarronar gente,cueste lo que cueste…
    la unica manera que tienen, los amigos de poro y ella misma…
    se llama empiojar…
    total ya no pasa nada…

  3. Es un Periodista honesto, lo quieren manchar…muy lamentable!

  4. Si mentir está bien, Santoro no es culpable. Si dirigir la opinión no importa, Santoro lo sabe